El PAI de Benimaclet se estanca. La mayor propuesta urbanística de la Comunitat Valenciana contempla la edificación de 1.300 viviendas en el barrio. Además, se prevé la construcción de zonas verdes con el objetivo de dibujar una frontera moderada entre Valencia y la huerta. Sin embargo, el Gobierno de coalición se enreda en continuas disputas sobre el proyecto. Mientras tanto, los vecinos se quejan de padecer la situación de un barrio abandonado.

La frontera de la ciudad de Valencia con la huerta es radical. Las viviendas confinan con descampados y terrenos abandonados. Un escenario antiestético y que propicia situaciones indeseables para los vecinos como botellones y suciedad. Algunos residentes nos cuentan que para ir al colegio deben atravesar un campo, a falta de un camino urbanizado.

La ciudad llevaba 30 años esperando un plan urbanístico que, al fin, está tomando forma y protagonismo en los plenos del Ayuntamiento. Sin embargo, los vecinos denuncian un nuevo estancamiento debido a los desacuerdos del gobierno de coalición. «Les pedimos que se sienten a discutir, que nos escuchen y que se llegue un acuerdo», demanda Álvaro Sanz, delegado urbanístico de la Asociación de Vecinos de Benimaclet.

El mayor proyecto urbanístico de la Comunitat Valenciana: remodelar la frontera de Valencia con la huerta
Diseño del plan de Benimaclet con las nuevas zonas verdes de Valencia.

EL PAI DE BENIMACLET

La propuesta de Metrovacesa contempla la edificación de 1.300 viviendas. Una de las disidencias es, precisamente, el uso que se le quiere dar a estos edificios. Para evitar la edificación, los vecinos, quienes prefieren más zonas verdes, han construido un parque sostenible con materiales reciclados en los descampados.

Desde la Asociación también piden soterrar la Ronda Norte. «Nos dicen que si lo pedimos lo van a solicitar todos los barrios de la ciudad», lamenta Sanz.

En definitiva, el proyecto no consigue salir adelante por las continuas disputas y cambios de criterio entre el gobierno de coalición.  Ni el PSPV, ni Compromís, ni los vecinos, consiguen entablar un acuerdo para el mayor plan urbanístico de toda la Comunitat Valenciana, pero coinciden en la necesidad de urbanizar para crear una frontera progresiva y moderada.