Miles de falleras acuden a terminar el gigantesco manto floral de la Virgen. / MANUEL BRUQUE (EFE)
Miles de falleras acuden a terminar el gigantesco manto floral de la Virgen. / MANUEL BRUQUE (EFE)

Las Fallas de 2027 mantendrán finalmente el formato tradicional de la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados. La Asamblea de Presidentes de falla celebrada en la noche de este martes rechazó la propuesta impulsada por la Junta Central Fallera para ampliar el acto a una tercera jornada, una medida que pretendía aliviar los importantes retrasos que se registran en los últimos años debido al continuo crecimiento del censo fallero.

Aunque la iniciativa obtuvo el respaldo mayoritario de los asistentes, el resultado no fue suficiente para prosperar. La propuesta recibió 203 votos favorables, 123 en contra y una abstención, pero el reglamento de la Junta Central Fallera exige una mayoría de dos tercios en este tipo de asambleas extraordinarias. Con 327 presidentes presentes, eran necesarios al menos 218 votos favorables, por lo que la medida quedó rechazada por apenas quince apoyos.

La decisión supone que la Ofrenda continuará celebrándose durante las tardes del 17 y 18 de marzo, tal y como ocurre actualmente, pese a que el crecimiento del número de participantes hace prever que el desfile vuelva a prolongarse hasta bien entrada la madrugada.

La Asamblea de Presidentes celebrada anoche en el Palau de la Música. / FOTOFILMAX(JCF)

Una propuesta para acabar antes que no convence a todos

La posibilidad de incorporar un tercer día de Ofrenda llevaba meses sobre la mesa. Tras las Fallas de 2026, el Ayuntamiento de Valencia y la Junta Central Fallera comenzaron a estudiar distintas alternativas para evitar que falleros, niños y las máximas representantes de la fiesta terminaran el recorrido a horas cada vez más tardías.

Entre las opciones analizadas figuraban la creación de un tercer itinerario de acceso hasta la plaza de la Virgen o la utilización de la mañana del 18 de marzo para ampliar el desfile. Sin embargo, los informes técnicos de la Policía Local y de Protección Civil descartaron ambas posibilidades por cuestiones de seguridad y operatividad, concluyendo que la opción más viable era repartir la Ofrenda en tres tardes consecutivas: 16, 17 y 18 de marzo.

La reorganización también contemplaba trasladar la entrega de premios infantiles a la mañana del día 16 para liberar la tarde y permitir el inicio de la Ofrenda. El concejal de Fallas y presidente de Junta Central Fallera, Santiago Ballester, defendió durante la Asamblea que la propuesta era el resultado de meses de reuniones con Policía Local, Protección Civil, floristas, vestidores de la Virgen, servicios municipales y representantes del mundo fallero.

Según explicó, mantener el modelo actual supondrá que los horarios continúen alargándose debido al incremento constante del censo fallero. De hecho, recordó que ya se han incorporado miles de nuevos falleros respecto al pasado ejercicio y que, si continúa esta tendencia, la Ofrenda podría finalizar alrededor de las cuatro de la madrugada en próximas ediciones.

El debate divide al mundo fallero

La sesión estuvo marcada por un intenso intercambio de opiniones entre los representantes de las comisiones. Las fallas del centro mostraron un rechazo a la propuesta al considerar que la ampliación de la Ofrenda supondría permanecer un día más con importantes restricciones de movilidad y actividad en sus demarcaciones. Algunas comisiones defendieron que ya soportan durante varios días las limitaciones derivadas de la celebración de este acto y alertaron del impacto que tendría sumar una jornada adicional.

Otras voces críticas no cuestionaron tanto el fondo de la medida como la forma en que se había planteado. Algunos presidentes reclamaron más tiempo para estudiar una reorganización que afectaría a numerosos actos del calendario fallero y plantearon incluso aplazar la decisión hasta después del verano.

La votación también dejó patente que el debate trasciende la propia duración de la Ofrenda. Para muchas comisiones, la modificación implicaba reorganizar horarios, jurados, entregas de premios, actividades internas y la planificación general de las fiestas, por lo que consideraban necesario un análisis más amplio antes de introducir un cambio de esta magnitud.

El rechazo de la propuesta no resuelve el principal desafío al que se enfrenta actualmente la Ofrenda. El crecimiento del número de participantes sigue provocando que el desfile se prolongue cada año durante más horas. Según los datos expuestos durante la Asamblea, el censo fallero ha experimentado un incremento muy significativo en los últimos ejercicios y la previsión apunta a que seguirá aumentando, lo que complicará aún más la organización del acto si no se adoptan nuevas medidas.