La ola de calor amenaza con complicar la extinción del incendio de Soneja
Un bombero de la Diputación de Castellón trabaja en la extinción del incendio de Soneja.

La Comunitat Valenciana afronta uno de los episodios de calor más intensos del verano con un escenario que preocupa especialmente a los servicios de emergencias: el elevado riesgo de incendios forestales. Mientras la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos avisos por temperaturas extremas y prevé que este jueves se alcancen hasta 42º en algunas zonas de la provincia de Valencia, el nivel de preemergencia por incendios permanece muy alto en la mayor parte del territorio autonómico.

Ante esta situación, la Generalitat ha reforzado el dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales. La campaña ‘Stop al Foc 2026‘ es un operativo extraordinario diseñado para hacer frente a los meses de mayor peligro, cuando el calor, la sequedad de la vegetación y la afluencia de personas a los espacios naturales aumentan el riesgo de que se produzcan fuegos.

El episodio de calor que comenzó este martes y que continuará durante los próximos días vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los montes valencianos en plena campaña estival. Las altas temperaturas, unidas al viento y a la baja humedad relativa en muchas zonas del interior, crean las condiciones propicias para que cualquier descuido pueda desencadenar un incendio de grandes dimensiones.

Más de 4.400 efectivos para proteger los montes valencianos

La Generalitat ha movilizado este verano un dispositivo formado por 4.401 profesionales, coordinados entre distintas administraciones y organismos especializados. Del total de efectivos, 2.313 están destinados a la provincia de Valencia, 977 a Alicante y 973 a Castellón, además de un centenar de técnicos que prestan servicio en toda la Comunitat Valenciana.

El operativo integra bomberos forestales de la Generalitat, consorcios provinciales, bomberos municipales, brigadas forestales, bomberos voluntarios, Policía de la Generalitat, agentes medioambientales, unidades de vigilancia preventiva y personal técnico especializado, con el objetivo de garantizar una respuesta rápida ante cualquier emergencia.

La campaña cuenta con una inversión global de 298,47 millones de euros, de los cuales 173 millones se destinan a labores de prevención y recuperación de infraestructuras forestales y 125,47 millones a los medios de extinción.

Helicópteros, aviones, drones y vigilancia permanente

El despliegue previsto para este verano incluye 20 medios aéreos, entre ellos helicópteros de extinción, coordinación, vigilancia y rescate, además de aviones de carga en tierra y aeronaves anfibias.

En tierra, el dispositivo dispone de 56 unidades de bomberos forestales, de las que 45 cuentan con autobombas forestales, además de vehículos ligeros y una unidad especializada de drones. A ello se suman 132 unidades móviles de vigilancia preventiva, 65 observatorios forestales, diez de ellos operativos durante las 24 horas del día, junto con centrales provinciales de prevención, coordinadores forestales y nuevos camiones autobomba distribuidos por toda la Comunitat.

Toda esta infraestructura trabaja conectada en tiempo real con el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat para reducir al máximo los tiempos de respuesta.

Con la previsión de que el calor extremo continúe durante los próximos días y con un riesgo de incendios que seguirá siendo muy elevado en buena parte del territorio valenciano, las autoridades insisten en extremar la precaución y evitar cualquier conducta que pueda provocar un fuego en el entorno natural. En jornadas como las actuales, una simple imprudencia puede tener consecuencias devastadoras para el patrimonio forestal de la Comunitat Valenciana.