AEMET avisa del día más peligroso de la ola de calor con temperaturas de 44 grados
El termómetro de la plaza del Ayuntamiento de Valencia en plena ola de calor.

La Comunitat Valenciana afronta este jueves la jornada más crítica de la actual ola de calor. Tras varios días de temperaturas sofocantes, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado el aviso rojo, el máximo nivel de alerta meteorológica, en parte de la provincia de Valencia ante la previsión de temperaturas que alcanzarán los 42 grados, con registros que incluso podrían superar los 44º en áreas del interior y prelitoral.

Se trata del episodio más intenso de todo el verano hasta la fecha. La propia AEMET ha advertido de que este jueves se producirá el «pico cálido» de la actual ola de calor, una situación que afectará especialmente al sur de Valencia y al sur de Alicante, donde el calor extremo coincidirá además con una masa de aire africano, polvo en suspensión y un riesgo elevado de tormentas en algunos puntos durante la tarde.

La combinación de temperaturas extremas, noches tropicales y una elevada sensación térmica vuelve a situar a la Comunitat Valenciana entre las zonas más afectadas por el calor de toda España.

El jueves más extremo del verano

El aviso rojo permanecerá activo entre las 12:00 y las 19:59 horas en el litoral sur de Valencia y de Alicante, aunque AEMET aclara que las temperaturas más elevadas se registrarán principalmente en el interior y el prelitoral de estas zonas, donde los termómetros podrán alcanzar los 42º.

Además, el resto de la provincia de Valencia permanecerá bajo aviso naranja por calor, con máximas previstas de hasta 40º en el litoral norte y el interior norte, mientras que el interior sur también podría alcanzar los 42º. La previsión meteorológica apunta incluso a valores superiores a los umbrales oficiales. Según AEMET, en algunas áreas del interior valenciano y del prelitoral podrían superarse localmente los 44 grados, convirtiendo la jornada en la más calurosa de todo el episodio.

En municipios como Ontinyent se esperan máximas de 44º, mientras que Requena alcanzará los 41º. En el litoral, el efecto de la brisa marina suavizará algo las temperaturas, aunque municipios como Gandia llegarán a los 41º, mientras que la ciudad de Valencia rondará los 33º.

Calor extremo y posibles tormentas

Aunque el protagonista será el calor, la inestabilidad no desaparecerá por completo. AEMET no descarta la formación de tormentas durante la tarde, especialmente en la mitad sur de la Comunitat Valenciana y en la provincia de Alicante, donde podrían ir acompañadas de rachas muy fuertes de viento y granizo.

La situación obligará a extremar la precaución, ya que estos fenómenos podrían aparecer de forma muy localizada tras una jornada marcada por temperaturas excepcionalmente elevadas.

Los meteorólogos explican que el Mediterráneo continúa registrando temperaturas muy superiores a las habituales para esta época del año. La boya de Valencia alcanzó ayer los 28,6ºC, muy cerca del récord histórico para un mes de julio, una circunstancia que reduce la capacidad de la brisa para refrescar el ambiente y mantiene una elevada sensación de bochorno incluso durante la noche.

¿Cuándo llegará el alivio?

La buena noticia es que el episodio comenzará a perder intensidad a partir del viernes. Ese día las temperaturas descenderán en buena parte del interior, aunque todavía se mantendrán valores muy elevados, con máximas próximas a los 39 y 40 grados en numerosos municipios valencianos. El sábado volverá a notarse un repunte del calor en algunos puntos del litoral debido a la entrada de viento de poniente, mientras que el descenso más generalizado llegará el domingo.

Según AEMET, el cambio no solo traerá temperaturas más bajas, sino también una masa de aire más seca, lo que reducirá de forma notable la sensación térmica que ha caracterizado esta semana.

Sin embargo, el respiro podría ser breve. Los modelos meteorológicos manejan la posibilidad de que, una vez finalice este episodio, se registre un nuevo pico cálido durante los últimos días de julio. De confirmarse, un mes que ya apunta a ser extraordinariamente cálido, con una anomalía térmica cercana a 3,3 grados por encima de lo normal, seguiría batiendo récords antes de despedirse.