La Valencia del futuro: los 10 proyectos que transformarán la ciudad en la próxima década
Recreación visual y no oficial de los principales proyectos transformadores de Valencia.

Si alguien abandonase Valencia y regresara dentro de una década, probablemente encontraría una ciudad muy distinta a la que hoy dejaría atrás. No solo por la aparición de nuevos edificios o infraestructuras, sino por una transformación mucho más profunda que afectará a la forma de moverse, vivir y relacionarse con el espacio urbano.

La capital valenciana tiene actualmente sobre la mesa algunos de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de toda España. Muchos de ellos llevan décadas formando parte de planes, debates y promesas políticas. Otros han nacido en los últimos años como respuesta a nuevos retos relacionados con la vivienda, la movilidad o el cambio climático. Lo relevante es que, por primera vez en mucho tiempo, buena parte de ellos avanzan de manera simultánea.

La ciudad ganará miles de viviendas, nuevos barrios, más de 200.000 metros cuadrados de zonas verdes adicionales, una estación ferroviaria completamente renovada, nuevos espacios empresariales y comerciales, parques de gran formato y una conexión más directa entre el Jardín del Turia y el Mediterráneo. También cambiarán algunos de los escenarios más cotidianos para los valencianos, desde la Plaza del Ayuntamiento hasta la calle Colón o las grandes avenidas del sur.

1. La Estación Central que cambiará la puerta de entrada a Valencia

El grupo de ingeniería Sener diseña el proyecto arquitectónico de la futura Estación Central de Valencia.

La transformación más trascendental de todas probablemente no sea la más visible a corto plazo. La futura Estación Central está llamada a convertirse en la nueva puerta de entrada ferroviaria de la ciudad y en una de las infraestructuras más importantes del Mediterráneo español.

El proyecto, cuya redacción ha sido adjudicada al grupo de ingeniería Sener, supone replantear por completo la llegada del ferrocarril a Valencia. La futura terminal integrará alta velocidad, cercanías, media distancia, metro, tranvía, autobuses, taxis y espacios de recogida de pasajeros en un único complejo intermodal.

La futura estación se organizará en cuatro niveles y contará con doce vías ferroviarias, permitiendo absorber el crecimiento del tráfico ferroviario previsto para las próximas décadas.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por 7 TeleValencia (@7televalencia)

Sin embargo, el verdadero impacto urbano no estará únicamente en el edificio. La actuación permitirá culminar el soterramiento ferroviario y liberar enormes superficies actualmente ocupadas por vías y playas ferroviarias. Eso abrirá la puerta a nuevos espacios urbanos y eliminará una de las barreras históricas que han separado barrios como Malilla, Russafa, Arrancapins o La Raiosa. Más que una estación, se trata de una operación que redefinirá el corazón de la ciudad.

2. El Parque Central definitivo, la cicatriz urbana que desaparecerá

Diseño del futuro Parc Central de Valencia tras la eliminación de las playas ferroviarias.

Ligado inseparablemente a la Estación Central aparece el Parque Central. La primera fase inaugurada hace unos años permitió a los valencianos hacerse una idea de la dimensión del proyecto. Sin embargo, lo ejecutado hasta ahora representa solo una pequeña parte de la actuación prevista.

La culminación del parque permitirá generar uno de los mayores espacios verdes urbanos de la ciudad y, sobre todo, coser barrios que históricamente han vivido de espaldas unos a otros por la presencia de las infraestructuras ferroviarias.

La futura imagen de esta zona poco tendrá que ver con la actual. Donde hoy todavía existen vías, taludes y espacios ferroviarios aparecerán zonas ajardinadas, itinerarios peatonales, carriles bici y nuevas áreas de convivencia. La operación supone también una oportunidad única para regenerar uno de los sectores urbanos más estratégicos de València.

3. El PAI del Grao: el nuevo skyline de la ciudad

Los edificios alcanzarán alturas de entre 20 y 40 plantas, consolidando un nuevo skyline de Valencia.

Si existe un proyecto capaz de modificar la silueta de Valencia de forma visible ese es el PAI del Grao. Durante décadas, los terrenos situados entre la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el puerto han permanecido como una enorme bolsa de suelo vacante. Ahora están llamados a convertirse en uno de los mayores desarrollos urbanísticos de España.

La actuación contempla la construcción de 3.204 viviendas, de las cuales 784 tendrán algún tipo de protección pública. A ello se suman más de 160.000 metros cuadrados de zonas verdes, equipamientos públicos, espacios terciarios y nuevas infraestructuras urbanas. Pero la gran novedad estará en altura. Las torres previstas alcanzarán entre 23 y 40 plantas, configurando un nuevo skyline que cambiará para siempre la imagen de entrada a la ciudad desde el mar.

El proyecto también recupera una vieja aspiración urbanística: reforzar la conexión entre el antiguo cauce del Turia y el Mediterráneo mediante nuevos corredores verdes y espacios públicos. Lo que hoy son solares vacíos se convertirá en uno de los nuevos centros neurálgicos de València.

4. El Parc de Desembocadura y el sueño de llevar el Turia hasta el mar

Imagen virtual del proyecto (Con)fluir.

Pocas ideas han estado tan presentes en el imaginario colectivo valenciano como la de conectar definitivamente el Jardín del Túria con el Mediterráneo. El Parc de Desembocadura pretende materializar ese objetivo. Con una superficie cercana a los 246.000 metros cuadrados y una inversión prevista de unos 35 millones de euros, el proyecto transformará completamente el entorno comprendido entre la Ciudad de las Artes y las Ciencias y Natzaret.

La propuesta apuesta por recuperar elementos naturales vinculados al paisaje original de la desembocadura, incorporando zonas húmedas, grandes espacios verdes y recorridos peatonales. Uno de los elementos más singulares será la recreación de una gran lámina de agua inspirada en la antigua playa de Natzaret, desaparecida hace décadas por la expansión portuaria.

El parque incluirá además equipamientos de ocio, zonas deportivas y un nuevo Gulliver temático basado en el barco naufragado del famoso personaje literario. Más allá de sus dimensiones, el proyecto representa un cambio simbólico: la recuperación definitiva del contacto entre la ciudad y su fachada marítima.

5. El Nou Mestalla y el nacimiento de un nuevo distrito terciario

Así será el exterior del Nou Mestalla. / LÁZARO DE LA PEÑA (VLC CF)

La finalización del Nou Mestalla no solo supondrá culminar una de las obras más famosas de la ciudad, también marcará el inicio de una profunda transformación urbanística en todo el entorno de las Cortes Valencianas. Durante más de quince años, la estructura inacabada del estadio ha permanecido como un recordatorio visible de la crisis inmobiliaria. Sin embargo, su conclusión permitirá activar una serie de actuaciones complementarias que cambiarán por completo la imagen de este sector urbano.

Entre ellas destaca la construcción de dos torres de 20 y 16 plantas de uso terciario y hotelero que reforzarán el carácter empresarial de la avenida de las Cortes Valencianas. La llegada de nuevos edificios en altura contribuirá a reforzar ese perfil y a consolidar uno de los skylines más reconocibles de València.

La actuación también contempla nuevos espacios comerciales y de servicios vinculados al estadio, así como una reordenación de los espacios públicos que rodean el recinto. El objetivo es que el Nou Mestalla no funcione únicamente durante los partidos, sino que genere actividad económica y social durante todo el año.

Otro de los elementos más destacados será la construcción de un nuevo polideportivo municipal con dos pabellones, una piscina climatizada y pistas exteriores. Este equipamiento, largamente reivindicado por los vecinos de Benicalap, permitirá ampliar la oferta deportiva de la zona y garantizar que el crecimiento urbanístico vaya acompañado de nuevas dotaciones públicas.

6. Turianova y el macrocentro comercial

Recreación del centro comercial Infinity de Valencia.

Mientras muchas miradas se centran en el frente marítimo, otra transformación avanza a gran velocidad en el sur de la ciudad. Turianova se ha convertido en uno de los mayores desarrollos residenciales ejecutados en Valencia en los últimos años. Miles de viviendas ya han sido construidas, pero todavía quedan importantes fases pendientes de desarrollo.

Asociado al crecimiento de Turianova aparece la construcción de ‘Infinity’, el mayor centro comercial de toda la provincia. El proyecto Infinity, promovido por el empresario murciano Tomás Olivo, ha iniciado oficialmente las obras con el objetivo de abrir en 2028.

El recinto contará con una superficie de más 110.000 metros cuadrados y albergará más de 240 establecimientos, con presencia de firmas nacionales e internacionales de moda, hogar, tecnología y restauración. Además, dispondrá de áreas de realidad virtual, centros de ocio familiar, rocódromos, actividades indoor, gimnasios, zonas de restauración tematizadas e incluso una gran piscina de olas para practicar surf, una idea que todavía sigue sobre la mesa y cuya implantación definitiva dependerá de la viabilidad comercial y del interés del público.

7. La Marina y la reconquista del frente marítimo

Proyecto de Marina Port Valencia. / ERRE ARQUITECTURA

Si el PAI del Grao transformará el skyline valenciano, la Marina está llamada a cambiar la relación de la ciudad con el Mediterráneo. El proyecto Marina Port Valencia prevé una inversión cercana a los 85 millones de euros para convertir la actual dársena en un espacio abierto a la ciudadanía donde convivan actividad náutica, empresas, restauración y ocio.

El proyecto contempla nuevos paseos, zonas verdes, restaurantes, comercios y espacios públicos pensados para integrar definitivamente el puerto en la vida cotidiana de la ciudad. A ello se suman dos edificios de oficinas de última generación en Marina Norte, con espacios de coworking, terrazas, restauración y vistas al mar, concebidos bajo los máximos estándares internacionales de sostenibilidad.

La transformación incluirá además un nuevo hito arquitectónico para el skyline valenciano: una torre de 108 metros y 30 plantas junto al Tinglado 4 y The Terminal Hub, una inversión privada que podría superar los 120 millones de euros. Paralelamente, el entorno del histórico Edificio del Reloj será completamente remodelado para ganar espacio peatonal, zonas ajardinadas y áreas de estancia. Más que una actuación portuaria, la operación busca culminar algo que Valencia lleva décadas persiguiendo: que el puerto deje de ser una frontera y se convierta en una extensión natural de la ciudad.

8. Del tráfico a los árboles: la revolución de Pérez Galdós y Giorgeta

Recreación de remodelación de la avenida Pérez Galdós.

Para muchos valencianos, las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta representan uno de los entornos urbanos más duros de la ciudad. Durante décadas han funcionado como auténticas autopistas urbanas atravesadas por miles de vehículos diarios.

Uno de los ejes principales de la actuación es la creación de nuevas zonas verdes, con un total de 6.800 metros cuadrados que se integrarán en la trama urbana siguiendo las directrices del Plan General de Ordenación Urbana. En estos espacios se plantarán hasta 60 especies distintas, entre ellas jacarandas, almeces y perales.

Además, el proyecto contempla la ampliación de las aceras, que pasarán a tener una anchura de entre 4 y 7 metros. Estas serán más accesibles y estarán equipadas con mobiliario urbano, zonas de sombra y pavimento de baldosas hidráulicas en tonalidades ocres, grises y arenosas, con el objetivo de crear un entorno más confortable para los peatones.

La actuación también incluye la creación de tres áreas de juegos infantiles que sumarán una superficie total de 810 metros cuadrados, así como la implantación de un carril bici bidireccional de 2,4 kilómetros de longitud que mejorará la movilidad sostenible en la zona.

9. Un nuevo centro para Valencia: Plaza del Ayuntamiento, Colón y San Agustín

Figuración virtual del proyecto en el tramo de la avenida Guillem de Castro.

La transformación urbana también llegará al corazón de la ciudad. La futura Plaza del Ayuntamiento, con una actuación prevista sobre más de 38.000 metros cuadrados, aspira a convertirse en uno de los grandes espacios cívicos de Valencia. La propuesta plantea duplicar la presencia de arbolado, incrementar las zonas verdes y crear nuevos espacios para peatones.

A pocos metros de allí, la reforma de la calle Colón modernizará uno de los ejes comerciales más importantes de la ciudad mediante nuevo mobiliario urbano, mejoras acústicas, renovación de pavimentos y una reorganización de la movilidad.

Junto a ello, la céntrica plaza de Sant Agustí mejorará de aspecto. El Ayuntamiento ha destinado un presupuesto de casi 15 millones de euros que comprende la renaturalización de la avenida de L’Oest, la plaza de San Agustín y el tramo de la calle San Vicente Mártir entre la calle Guillem de Castro y la plaza España. El objetivo es arrancar las primeras actuaciones tras el verano con unas obras que se organizarán en tres fases y se prolongarán hasta 2030.

10. Benimaclet, el crecimiento más debatido de la ciudad

Proyecto de Metrovacesa en el PAI de Benimaclet.

Pocos proyectos urbanísticos generan tanto debate en Valencia como el futuro PAI de Benimaclet. Situado en uno de los barrios con más personalidad de la ciudad y en contacto directo con la huerta, su desarrollo se ha convertido en un delicado ejercicio de equilibrio entre la necesidad de construir vivienda y la preservación del paisaje agrícola que caracteriza esta zona.

La propuesta actual contempla la urbanización de 268.000 metros cuadrados de suelo, donde se levantarán aproximadamente 1.345 viviendas, de las que unas 400 serán de protección pública. El proyecto reservará además cerca de 70.000 metros cuadrados para zonas verdes, incorporará dos parcelas escolares, equipamientos deportivos y alrededor de 1.200 plazas de aparcamiento.

Uno de los elementos más destacados será el denominado Gran Parque Este de Transición de la Huerta y del Barrio, concebido como una gran franja verde que actuará como espacio de conexión entre el núcleo urbano y el entorno agrícola. En el centro del ámbito se proyecta un parque lineal de 30.000 metros cuadrados que funcionará como corazón del nuevo desarrollo y que incluirá espacios para actividades vecinales, mercadillos, exposiciones y huertos urbanos surgidos del proceso de participación ciudadana impulsado por el Ayuntamiento.