La Comunitat Valenciana comienza a ver la luz al final del túnel. El cese de las restricciones está cada vez más cerca aunque el 1 de marzo no se recuperará la normalidad absoluta. A partir de entonces arrancará la desescalada de la tercera ola, un proceso que mañana ya comenzará a tomar forma en el Consell.

El president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha avanzado hoy que la desescalada será «muy prudente». «La desescalada va a ser prudente, muy prudente, porque no podemos volver atrás después de todo el esfuerzo de la sociedad valenciana», ha señalado.

Puig se ha pronunciado al respecto en una visita al CSIC junto al ministro de Ciencia, Pedro Duque. Éste ha asegurado que las medidas suponen un «esfuerzo enorme» para las familias y empresarios valencianos por lo que el Consell evitará «cualquier actitud imprudente» cara a la desescalada. «Lo vamos a hacer con diálogo, con la máxima humildad posible para no adoptar posiciones que sean negativas para una parte de la población».

EL CONSELL Y LA HOSTELERÍA SE SIENTAN EN LA MESA DE NEGOCIACIÓN 

Los primeros pasos de la desescalada se pactarán este martes durante la mesa de negociación convocada por Sanitat y Turisme con el sector hostelero. En ella se estudiarán las medidas que se adoptarán en marzo cuando arranque el levantamiento de las restricciones.

El encuentro se mantendrá tras haberse anunciado la suspensión de la protesta por parte de la Asociación Hostelera de Castellón (Ashocas). Ésta había convocado una jornada de apertura ilegal para reivindicar la reapertura de los locales hosteleros. Ahora todo apunta a que el sector solicitará la apertura de las terrazas y el 50% del interior de los locales.