El Hospital La Fe de Valencia da un nuevo paso para convertirse en uno de los grandes referentes de la atención oncológica con la creación de una auténtica ‘ciudad del cáncer’, un complejo especializado que incorporará una Unidad de Protonterapia y un centro de producción de radiofármacos. La instalación de protonterapia, financiada en buena parte por la Fundación Amancio Ortega, está previsto que pueda atender a sus primeros pacientes antes de que finalice 2027.
El proyecto ha avanzado esta semana con la recepción en La Fe de dos de los elementos fundamentales para poner en marcha esta tecnología: el Gantry, la gran estructura giratoria que dirige el haz de protones hacia el tumor, y el Ciclotrón, el acelerador encargado de generar y acelerar los protones necesarios para el tratamiento. Ambos equipos han sido fabricados específicamente para Valencia.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha destacado durante la recepción de los equipos que la nueva instalación permitirá ofrecer un tratamiento de alta precisión y atender a alrededor de 200 pacientes al año. Según ha explicado, el centro situará a la Comunitat Valenciana entre las autonomías que disponen de esta tecnología avanzada para el tratamiento de determinados tumores.
🏥 La Unidad de Protonterapia del Hospital La Fe comenzará a funcionar antes de que acabe el año 2027. Las dos piezas principales del equipamiento han sido fabricadas expresamente para Valencia y han sido financiadas por la Fundación Amancio Ortega pic.twitter.com/KOs4qYNt0x
— JuanFran Pérez Llorca (@JFPerezLlorca) September 23, 2026
Un proyecto de más de 50 millones de euros
La nueva Unidad de Protonterapia se integra en un proyecto de mayor alcance que la Generalitat define como una «ciudad oncológica». El complejo reunirá distintos recursos relacionados con el diagnóstico y tratamiento del cáncer y permitirá conectar las nuevas instalaciones con los servicios ya existentes en La Fe.
En concreto, el centro de protonterapia estará comunicado mediante una conexión subterránea con el Servicio de Oncología Radioterápica del hospital, mientras que el proyecto contempla también la integración con el futuro centro de producción de radiofármacos. El objetivo es avanzar hacia un modelo de atención integral de los pacientes oncológicos.
La inversión se divide entre la Fundación Amancio Ortega y la Generalitat Valenciana. La fundación ha destinado 29,04 millones de euros al equipamiento de protonterapia, mientras que la administración autonómica ha aportado otros 21,5 millones de euros para completar el edificio, el búnker de protección radiológica, las instalaciones auxiliares, el mantenimiento y los recursos humanos necesarios para poner en funcionamiento el servicio.

El nuevo edificio supera los 5.500 metros cuadrados y se encuentra junto al Hospital La Fe. Además de la conexión subterránea con Oncología Radioterápica, contará con consultas, salas de espera, espacios destinados a la preparación de pacientes, áreas de dosimetría y futuras instalaciones para incorporar un TAC de última generación.
Uno de los espacios fundamentales será el búnker de protección radiológica, construido en hormigón armado, con unos 35 metros cuadrados y nueve metros de altura, diseñado para albergar la maquinaria necesaria para realizar los tratamientos.
La protonterapia, una técnica especialmente indicada para algunos tumores
La protonterapia es una modalidad de radioterapia externa que permite concentrar la radiación sobre la zona tumoral y limitar la exposición de los tejidos sanos que se encuentran alrededor. Por sus características, tiene especial interés en determinados tumores complejos y en pacientes pediátricos, en los que reducir la radiación recibida por los tejidos sanos puede ser especialmente relevante.
Entre las patologías para las que puede estar indicada se encuentran determinados tumores infantiles, cerebrales y oculares, sarcomas y linfomas, así como otras lesiones localizadas en zonas especialmente delicadas. La Comunitat Valenciana será, según la información facilitada por la Generalitat, la tercera autonomía en poner en marcha este tipo de equipamiento.
El funcionamiento de la protonterapia se basa en el uso de protones acelerados para dirigir el tratamiento hacia el tumor. El Gantry permite orientar el haz con precisión milimétrica desde diferentes posiciones, mientras que el Ciclotrón se encarga de generar y acelerar las partículas que posteriormente se emplearán en la terapia.
El objetivo no es únicamente incorporar una nueva máquina al sistema sanitario valenciano, sino crear un entorno especializado alrededor de la atención oncológica.
Primeros pacientes antes de que termine 2027
Los primeros componentes del sistema de protonterapia llegaron a La Fe durante el pasado mes de agosto. Ahora se han incorporado el Gantry y el Ciclotrón, las dos piezas principales del equipamiento. La instalación de ambas máquinas está prevista para completarse antes de finalizar 2026 y, posteriormente, será necesario realizar el denominado comisionado clínico, el proceso previo a la utilización asistencial del equipo.

La previsión de la Generalitat es que los primeros pacientes puedan recibir tratamiento en la nueva Unidad de Protonterapia antes de que acabe 2027.
La puesta en marcha del servicio también supondrá un refuerzo de la plantilla. El nuevo centro requerirá 39 profesionales adicionales, que se incorporarán a los 61 especialistas que forman actualmente parte del Servicio de Oncología Radioterápica de La Fe. La formación específica de estos trabajadores está incluida en la financiación aportada por la Fundación Amancio Ortega, con apoyo complementario de la Conselleria de Sanidad. Texto pegado
El complejo tendrá capacidad para atender a unos 200 pacientes oncológicos cada año y, según ha señalado Pérez Llorca, la intención es que sus instalaciones puedan atender también a pacientes procedentes de otras comunidades autónomas. “La salud y la vida de las personas no tienen fronteras”, ha afirmado el president.
Con la llegada de los grandes equipos comienza así una nueva fase del proyecto de La Fe, que aspira a concentrar en su entorno distintos recursos para el tratamiento del cáncer y convertir al hospital valenciano en un polo especializado en oncología de alta precisión.















