
Después de dos días marcados por la incertidumbre y el intenso trabajo de los equipos de emergencias, los vecinos de Azuébar han comenzado este martes el regreso a sus viviendas tras la evolución favorable del incendio forestal declarado el pasado domingo en Soneja (Castellón). La estabilización del fuego ha permitido levantar las restricciones de acceso, aunque el dispositivo de extinción continúa desplegado para evitar posibles reactivaciones.
El incendio, que ha afectado provisionalmente a 183 hectáreas, obligó a desalojar de forma preventiva a alrededor de 500 personas de Azuébar, un municipio cuya población aumenta notablemente durante el verano. La mayor parte de la superficie quemada corresponde al término municipal de Azuébar, mientras que el resto pertenece a Soneja.
La alcaldesa de Azuébar, Jessica Miravete, ha explicado en un comunicado que, pese al importante impacto del incendio, los daños podrían haber sido mucho mayores. Según ha señalado, aproximadamente dos tercios de la superficie afectada pertenecen al municipio y un tercio restante a Soneja, aunque parte del paisaje forestal ha logrado salvarse de las llamas.
Regreso escalonado de los evacuados
La decisión de autorizar el regreso de los vecinos se ha adoptado durante la reunión celebrada a primera hora de este martes en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), donde los responsables del operativo han evaluado la evolución del incendio antes de levantar las restricciones.
En un comunicado oficial, el Ayuntamiento de Azuébar ha pedido que «la vuelta se realice de forma ordenada y con la máxima prudencia para facilitar el regreso de todos los vecinos y vecinas en las mejores condiciones posibles». Asimismo, ha recordado que durante los próximos días seguirán desplegados numerosos efectivos realizando labores de vigilancia, seguimiento y consolidación del perímetro, una actuación habitual tras incendios de estas características.
La alcaldesa también ha querido agradecer públicamente el comportamiento de la población durante la emergencia: «Queremos agradecer, una vez más, la paciencia, la colaboración y el comportamiento ejemplar que habéis demostrado durante estos días. La respuesta de Azuébar ha sido un ejemplo de responsabilidad y solidaridad», señala el comunicado municipal.
El operativo mantiene la vigilancia ante el calor extremo
Aunque el incendio permanece estabilizado desde la tarde del lunes, la emergencia todavía no se da por finalizada. La Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) continúa activa debido al elevado riesgo que presenta toda la Comunitat Valenciana por la intensa ola de calor.
El #IFSoneja ha quedado estabilizado a las 17.15h. Por delante mucho trabajo de vigilancia , repaso y consolidación del perímetro.
📹 📸 Medios aéreos, bomberos y brigadas #BRAF @BombersDipcas en labores de repaso.⚠️ Desde @BombersDipcas @dipcas insistimos en tener mucha… pic.twitter.com/Qw5yBeF27V
— Bombers Dipcas (@BombersDipcas) July 6, 2026
Durante esta jornada permanecen trabajando sobre el terreno tres unidades terrestres de bomberos forestales de la Generalitat, cuatro brigadas rurales del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón y un medio aéreo autonómico, centrados en refrescar el perímetro y evitar posibles reproducciones de las llamas.
La investigación sobre el origen del incendio sigue abierta. Las primeras hipótesis apuntan a una posible imprudencia ocurrida en las inmediaciones de la finca ganadera de Las Palomillas, en Soneja, aunque serán los técnicos y los agentes especializados quienes determinen las causas definitivas del fuego.
Mientras tanto, la jornada estará condicionada por temperaturas extremas que superarán los 40 grados en numerosos puntos de la Comunitat Valenciana, un escenario que obliga a mantener la máxima vigilancia no solo en el entorno del incendio de Soneja, sino también en el conjunto del territorio, donde el riesgo de nuevos fuegos continúa siendo muy elevado.













