¿Tengo que ir a trabajar si hay alerta roja por calor en Valencia? Esto dice el permiso climático
Un hombre refresca a su perro en una fuente del centro de Valencia. / EFE

La nueva ola de calor que afecta a la Comunitat Valenciana, con alertas rojas y naranjas por temperaturas extremas, ha reabierto una de las preguntas más frecuentes entre los trabajadores: ¿es obligatorio acudir al puesto de trabajo cuando la AEMET activa un aviso rojo por calor?

La respuesta depende de las circunstancias concretas, pero la normativa española sí contempla mecanismos para proteger a los empleados cuando existe un riesgo grave derivado de fenómenos meteorológicos extremos. Además del denominado permiso climático, las empresas están obligadas a adaptar las condiciones laborales si las altas temperaturas pueden comprometer la seguridad de la plantilla.

¿Qué ocurre con el permiso climático?

El denominado permiso climático, incorporado al ordenamiento jurídico mediante el Real Decreto-ley 8/2024, permite que los trabajadores puedan ausentarse de su puesto de trabajo con carácter retribuido durante un máximo de cuatro días cuando una situación meteorológica extrema impida acudir al centro de trabajo o suponga un riesgo para su integridad.

Aunque inicialmente esta medida cobró protagonismo tras los episodios de lluvias torrenciales y la DANA, también puede resultar de aplicación cuando el fenómeno meteorológico sea una ola de calor y exista un peligro real para la salud de los trabajadores o para sus desplazamientos.

La propia Generalitat ha recordado en anteriores episodios de emergencia que este derecho permite evitar desplazamientos cuando las autoridades han declarado una situación de riesgo, al tiempo que recomienda priorizar el teletrabajo siempre que la actividad lo permita.

No obstante, la existencia de un aviso rojo no implica automáticamente que todos los trabajadores puedan dejar de acudir a su puesto. Será necesario valorar si concurren circunstancias que supongan un riesgo efectivo y si la empresa puede adoptar otras medidas preventivas.

Las empresas deben adaptar la jornada frente al calor

La normativa de prevención de riesgos laborales obliga a las empresas a proteger a sus trabajadores frente a las altas temperaturas, especialmente en actividades desarrolladas al aire libre o en espacios donde no puedan garantizarse unas condiciones térmicas seguras.

En este contexto, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha insistido en las últimas semanas en que las empresas «pueden y deben adaptar las jornadas laborales para evitar los golpes de calor». Entre las medidas recomendadas figuran adelantar el inicio de la jornada, retrasar determinadas tareas fuera de las horas de mayor insolación, reorganizar los turnos, facilitar pausas adicionales, garantizar agua potable y habilitar zonas de sombra o espacios climatizados.

Además, la Inspección de Trabajo ha intensificado este verano su campaña de vigilancia sobre sectores especialmente expuestos, como la construcción, la agricultura o el transporte, recordando que el incumplimiento de las obligaciones preventivas puede dar lugar a sanciones. «Por favor, seamos responsables, porque los golpes de calor enferman, matan y dañan, y el estrés térmico también hace que nos enfermemos», alertaba la ministra.

Qué debe hacer un trabajador ante una alerta roja

Los expertos recomiendan que, si un trabajador considera que acudir a su puesto supone un riesgo grave para su salud debido al calor extremo, lo comunique inmediatamente a la empresa, preferiblemente por escrito y conservando constancia de los avisos oficiales emitidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) o por Protección Civil.

En aquellos casos en los que sea posible, la primera opción será recurrir al teletrabajo o a una adaptación de la jornada. Solo cuando estas medidas no garanticen la protección de la persona trabajadora podrá plantearse la aplicación del permiso climático u otras medidas previstas en la legislación vigente.

Con las temperaturas previstas para los próximos días en la Comunitat Valenciana, donde algunas zonas podrían superar ampliamente los 40 grados, las autoridades insisten en extremar la prevención y recuerdan que la protección de la salud debe prevalecer ante cualquier situación de riesgo derivada del calor extremo.