El fútbol de élite no solo se construye sobre el césped. Detrás de cada victoria, de cada título y de cada jugador que alcanza su máximo rendimiento existe un amplio equipo de profesionales que trabaja lejos de los focos. Entre ellos se encuentra Javier Olmo, un valenciano que ha logrado abrirse camino hasta la élite del fútbol europeo y que actualmente forma parte del cuerpo técnico del Aston Villa.
Durante una entrevista, el preparador físico repasó una trayectoria que le ha llevado a participar en proyectos deportivos de primer nivel y a formar parte de un entorno que acumula importantes éxitos internacionales, entre ellos tres títulos de la UEFA Europa League.
Olmo explicó que una de las principales diferencias entre el fútbol inglés y el español se encuentra en la dimensión de los equipos de trabajo. En el Aston Villa, el área de rendimiento está integrada por varios especialistas que coordinan esfuerzos para garantizar que los futbolistas lleguen en las mejores condiciones posibles a cada partido.
De Valencia al fútbol profesional
Su vocación por la preparación física surgió de manera natural. Apasionado del deporte desde pequeño, dudó entre estudiar Fisioterapia o Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Finalmente optó por esta última formación, una decisión que marcaría el rumbo de su carrera.
Tras finalizar sus estudios, tuvo la oportunidad de realizar prácticas en el Sevilla FC. Aquella experiencia fue el punto de partida de un recorrido profesional que le permitió incorporarse a la cantera del club y, posteriormente, al primer equipo.
Más adelante, inició una etapa de ocho años en el Levante UD, una entidad con la que mantiene un fuerte vínculo personal y profesional. Sin embargo, la llamada del Aston Villa cambió sus planes.
«Fue una decisión muy difícil«, reconoce, aunque asegura que, visto con perspectiva, ha sido una de las mejores decisiones de su carrera.
La exigencia diaria de la Premier League
Trabajar en la Premier League supone convivir con algunos de los mejores futbolistas del mundo y con una competición de máxima exigencia física. Aun así, Olmo considera que la metodología de trabajo no difiere demasiado de la que se aplica en España.
La principal diferencia, según explica, reside en los recursos disponibles y en el potencial económico de los clubes ingleses, capaces de reunir a muchas de las grandes figuras internacionales.
Para el preparador valenciano, la Premier League es actualmente la competición más potente del planeta gracias a su capacidad para atraer talento y desarrollar estructuras deportivas de primer nivel.

La experiencia junto a Pablo Andújar
Además de su trayectoria en el fútbol, Javier Olmo también trabajó durante cinco años con el tenista Pablo Andújar. Una experiencia que compaginó con su labor en el Levante y que le permitió ampliar conocimientos sobre el rendimiento deportivo.
Olmo destacó la capacidad de trabajo del deportista conquense y aseguró que muchas de las herramientas adquiridas durante aquella etapa han resultado útiles en su posterior trabajo con futbolistas profesionales de toda Europa.
Los secretos para llegar a lo más alto de Europa
Preguntado por los consejos que daría a los jóvenes deportistas que sueñan con llegar al máximo nivel, el preparador físico fue claro: «disciplina, constancia y hábitos saludables».
En su opinión, el talento por sí solo no es suficiente para alcanzar el éxito. La alimentación, el descanso y la capacidad de mantener el esfuerzo diario son factores determinantes en carreras deportivas cada vez más competitivas.
«Hay que cuidarse, descansar bien y entrenar al cien por cien. No hay más secretos», resumió.

Mirando al futuro
Aunque asegura que todavía le quedan muchos años por delante en los banquillos y los vestuarios, Javier Olmo no esconde cuáles son sus grandes aspiraciones profesionales.
Su sueño pasa por formar parte algún día de la Selección Española. Mientras tanto, sigue formando parte del ambicioso proyecto del Aston Villa, un club que afronta nuevos retos europeos y en el que este valenciano continúa demostrando que el talento y el trabajo también se construyen lejos de los focos.















