Valencia vive el día más peligroso del verano con alerta roja y temperaturas de hasta 45 grados
Una pareja fotografía un termómetro que marca 46 grados en Valencia. / JUAN CARLOS CÁRDENAS (EFE)

La Comunitat Valenciana afronta este jueves la jornada más crítica de todo el verano. Tras varios días de calor sofocante, la tercera ola de calor alcanza hoy su punto álgido con un escenario excepcional que ha llevado a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) a activar el aviso rojo, el máximo nivel de alerta, en parte de la provincia de Valencia y Alicante por temperaturas que podrían superar los 42 grados. Sin embargo, los registros reales podrían ser todavía más elevados y alcanzar 44 e incluso 45º en algunos puntos del interior y prelitoral.

La situación convierte este jueves en el día con mayor riesgo meteorológico de lo que llevamos de verano. A las temperaturas extremas se suma una combinación de humedad, calima y viento que incrementará la sensación de bochorno, dificultará el descanso y elevará el riesgo de incendios forestales en gran parte del territorio valenciano.

Además, el episodio no llega de forma aislada. Durante la madrugada los termómetros apenas han dado tregua y numerosas localidades han vuelto a vivir una noche tórrida, confirmando que la ola de calor no solo se está dejando sentir durante las horas centrales del día, sino también durante la noche.

Un aviso rojo que pone en alerta a gran parte de Valencia

El aviso rojo permanecerá activo entre las 12:00 y las 20:00 horas en el litoral sur de la provincia de Valencia, especialmente en las comarcas del interior y prelitoral de esta zona, donde AEMET sitúa el mayor riesgo por calor extremo.

El resto de la provincia tampoco escapa al episodio. Buena parte de Valencia permanecerá bajo aviso naranja, con temperaturas previstas entre los 39 y los 42 grados, mientras que el interior sur de Castellón también registrará valores muy elevados. Solo el extremo norte de la Comunitat Valenciana quedará al margen de los avisos importantes.

Según las previsiones meteorológicas, municipios del interior valenciano como Ontinyent podrían alcanzar los 44º, mientras que localidades del prelitoral y de la Ribera podrían acercarse igualmente a esos valores. En Gandia se esperan máximas próximas a 41º, mientras que en la ciudad de Valencia el mercurio rondará los 33º, aunque con una humedad muy elevada que disparará la sensación térmica.

La batalla entre el poniente y la brisa marcará el día

Uno de los aspectos que más preocupa a los meteorólogos es el comportamiento del viento. El intenso poniente, muy cálido y seco, competirá durante toda la jornada con la entrada de la brisa marina. Allí donde consiga imponerse el aire procedente del interior, las temperaturas se dispararán hasta valores extraordinarios. En cambio, en las zonas costeras donde la brisa consiga penetrar antes, los termómetros se quedarán alrededor de los 35 o 36 grados, aunque el ambiente seguirá siendo muy incómodo debido a la elevada humedad.

En comarcas como la Safor o el norte de la Marina Alta, además, las temperaturas máximas podrían alcanzarse bien entrada la tarde, cuando el giro del viento favorezca un nuevo ascenso térmico.

La presencia de polvo en suspensión continuará siendo otro de los elementos característicos de la jornada, contribuyendo a empeorar la calidad del aire y aumentando la sensación de calor.

Tormentas, reventones cálidos y el alivio que llegará el domingo

Aunque el protagonista será el calor extremo, la atmósfera podría ofrecer otro fenómeno potencialmente peligroso durante la tarde. AEMET mantiene avisos por tormentas en la provincia de Alicante, que podrían ir acompañadas de fuertes rachas de viento y granizo. Algunos expertos también advierten de la posibilidad de que se produzcan reventones cálidos, un fenómeno asociado a las tormentas secas que provoca descensos violentos de aire y repentinas rachas de viento muy intensas tras las elevadas temperaturas.

«Las tormentas no solo afectarán a zonas terrestres, sino también a zonas marítimas próximas a la costa, alterando temporalmente el estado de la mar, por lo que también se ha activado aviso por fenómenos costeros en el litoral de Alicante y sur de Valencia entre las 17 y 21 h.», han apuntado desde AEMET.

El cambio comenzará a notarse a partir del viernes con un descenso progresivo de las máximas, aunque todavía seguirá haciendo mucho calor en buena parte del interior valenciano. Será entre el domingo y el martes cuando llegue un alivio mucho más evidente gracias a la entrada de una masa de aire más seca, que reducirá tanto las temperaturas como la sensación de bochorno.

No obstante, los meteorólogos ya advierten de que ese respiro podría durar poco. Los modelos apuntan a la posibilidad de un nuevo pico cálido antes de terminar julio, un mes que ya camina hacia los registros más extremos de las últimas décadas. De confirmarse las previsiones, julio de 2026 cerrará con una anomalía térmica cercana a 3,3 grados por encima de la media, superando incluso los valores registrados en 2015, considerado hasta ahora uno de los veranos más cálidos de la historia reciente.