Más de 1141 personas accedieron a un puesto de trabajo en 2025 con el apoyo de Cáritas Valencia. Apuestan por un modelo basado en un acompañamiento individualizado a las personas sin empleo y en situación de vulnerabilidad, que se inicia en las Cáritas parroquiales, los primeros espacios de acogida. Estas personas reciben apoyo, tanto a través de tutorías personales como talleres grupales, para encontrar o recuperar las habilidades que les faciliten el acceso al mercado laboral, mediante la formación y el asesoramiento.

La mayoría son mujeres (60%), fundamentalmente entre 31 y 44 años. De estas casi tres mil personas, el 39% (un total de 1141) consiguió trabajo, aunque este porcentaje sube a más del 60% si tomamos como referencia solo a las personas atendidas con permiso de trabajo.

Con motivo de la celebración del 1o de Mayo, Cáritas Valencia pone el acento en la importancia de favorecer la igualdad de oportunidades y un entorno laboral digno y adecuado, para permitir que las personas que atraviesan una situación de mayor vulnerabilidad social y económica puedan acceder a un empleo “decente” que les proporcione estabilidad, desarrollo personal, un ingreso justo, seguridad en el trabajo, un contexto biopsicosocial satisfactorio para sus familias, participación comunitaria y un proyecto de vida sostenible e ilusionante.

«La precariedad laboral tiene graves repercusiones en la familia y en la sociedad, ampliando desigualdades y erosionando la cohesión social», señala Aurora Aranda, directora de Cáritas Valencia, subrayando la urgencia de abordar este fenómeno desde una perspectiva integral. La precariedad también deteriora la salud mental, debilita la estabilidad familiar y dificulta la posibilidad de proyectar un futuro.

Las nuevas tecnologías avanzan muchas veces sin tener en cuenta a las personas trabajadoras; salir a trabajar supone todavía un riesgo para la vida; el trabajo ha dejado de ser un garante de una vida digna y, aunque algunos indicadores macroeconómicos evolucionen positivamente, la precariedad laboral y la pobreza de las familias (¡aunque trabajen!) aumenta. Según el reciente IX Informe FOESSA, una de cada diez personas trabajadoras es pobre.

Asimismo, en 2025, hasta 46 personas pasaron por los 29 puestos de trabajo de que dispone la empresa de inserción Arropa, de Cáritas Valencia, en sus tiendas Moda re- y en sus plantas en el Barrio del Cristo y Alcoi.