La transición hacia una movilidad más sostenible avanza entre las pequeñas y medianas empresas españolas, que comienzan a incorporar vehículos eléctricos en sus flotas con el apoyo de entidades financieras y nuevos modelos de servicio como el renting.
Así lo ha explicado Carlos Martínez, responsable de movilidad sostenible de BBVA en España, durante una entrevista en la que ha subrayado que el principal desafío no es la tecnología del vehículo, sino el conjunto de elementos que lo acompañan: infraestructura de recarga, costes, incertidumbre regulatoria y la necesidad de mantener la operativa diaria sin interrupciones.
El reto: más allá del vehículo
“Para una pyme, lo más importante no es comprar el vehículo, sino asegurar que su actividad siga funcionando con normalidad”, ha señalado Martínez, quien defiende que la clave está en ofrecer soluciones integrales adaptadas a cada empresa.
En este sentido, BBVA está reforzando su papel como acompañante en el proceso de electrificación, combinando financiación con servicios de asesoramiento, análisis de flotas y planificación de rutas. El objetivo, según la entidad, es ayudar a las empresas a decidir qué vehículos pueden electrificar en función de su uso real, incorporando también soluciones de recarga y apoyo en la gestión energética.
Renting y reducción de la incertidumbre
Uno de los elementos que más está impulsando el cambio es el crecimiento del renting, que permite acceder a vehículos nuevos con tecnología más eficiente sin realizar grandes inversiones iniciales. Este modelo incluye además mantenimiento, seguros y otros servicios en una cuota fija, lo que reduce la incertidumbre para las empresas.
Martínez también ha destacado la importancia de analizar caso por caso. “No se trata de electrificar toda la flota de golpe, sino de identificar primero qué usos permiten ya dar el paso”, ha explicado. En muchos casos, añade, las empresas comienzan con uno o dos vehículos y amplían progresivamente la flota tras comprobar ahorros y eficiencia.
Respecto a las dudas habituales, especialmente sobre la autonomía y los puntos de recarga, el responsable de BBVA sostiene que gran parte de las flotas urbanas ya pueden electrificarse. Además, recuerda que España cuenta con una red de más de 54.000 puntos de recarga, todavía con un uso relativamente bajo, lo que deja margen para el crecimiento del vehículo eléctrico.
En este contexto, la entidad financiera insiste en que la electrificación de flotas no solo es una cuestión medioambiental, sino también una decisión de negocio orientada a la eficiencia y al ahorro en el medio plazo.













