Recuperan 1.000 toneladas de restos de la siega del arroz. Este sistema permite dar una segunda vida a un subproducto agrícola, además de conectar el sector arrocero con otras actividades económicas que pueden aprovechar los restos de la cosecha como recurso. El dispositivo ofrece alternativas para gestionar los restos de la cosecha y evitar que su acumulación pueda provocar episodios de aguas negras y anoxia en los humedales, especialmente cuando la paja no se retira ni se quema.

La ampliación del periodo autorizado para la quema también ha permitido atender la producción de paja de las variedades de arroz más tempranas. Una vez finalizada la recogida en l’Albufera, comienza la perellonà, el proceso de inundación invernal del parque natural, que se prolonga hasta enero. De hecho, algunos campos ya están inundados, especialmente en las zonas más bajas, como los tancats.

Supone una alternativa a la quema de la paja, que abarca las cuatro principales zonas productoras de arroz de la Comunitat Valenciana: l’Albufera, la Ribera Sur del Xúquer, Pego-Oliva y Almenara.

La campaña comenzó con las primeras siegas de septiembre. La Generalitat estableció, además, un adelanto al 16 de septiembre del periodo autorizado para la quema de la paja y el rastrojo, que se mantendrá hasta la finalización de la campaña de siega y, en todo caso, hasta el 31 de diciembre de 2026, siempre que las condiciones de riesgo de incendios y lluvias lo permitan.

El servicio de recogida, gestionado por la empresa pública Vaersa, permite a los agricultores solicitar gratuitamente la retirada de los restos de sus parcelas a través de una plataforma habilitada en su web. En esta misma plataforma, empresas y particulares pueden pedir también, sin coste, la paja una vez empacada.