Retenciones habituales en la CV35 dirección Valencia
Retenciones habituales en la CV35 dirección Valencia

Desplazarse por València y su área metropolitana es cada vez más una cuestión de tiempo. Los atascos y la congestión se intensifican especialmente durante las horas punta, cuando llegar a la ciudad desde los municipios del entorno puede convertirse en un trayecto mucho más largo de lo que indica la distancia. Una realidad que pone de manifiesto las dificultades de movilidad de quienes viven fuera de la capital y necesitan desplazarse a diario por motivos de trabajo o estudios, y que obliga a mirar no solo los kilómetros que separan cada municipio de València, sino también el tiempo real necesario para recorrerlos.

Vivir a pocos kilómetros de València no garantiza estar bien conectado con la ciudad. La distancia sobre el mapa y el tiempo necesario para llegar en transporte público pueden ser dos cosas muy diferentes. Un estudio de la Universitat Politècnica de València pone cifras a esa desigualdad y revela diferencias de más de una hora entre municipios del área de influencia de la capital.

El análisis de accesibilidad al campus de Vera, elaborado dentro del Plan Estratégico de Movilidad Sostenible de la UPV, ha estudiado los desplazamientos en transporte público de su comunidad universitaria desde distintos municipios. El resultado muestra una València metropolitana con conexiones muy desiguales.

L’Horta Nord mejor conectada con Valencia por las líneas de metro

En el extremo más favorable aparecen Alboraia, Almàssera, Meliana, Albuixech y Mislata, cuyos residentes pueden alcanzar el campus en menos de 30 minutos mediante metro, tranvía o Cercanías. En el lado contrario se sitúan Picassent, Chiva, Benifaió, Carlet y Buñol, donde el desplazamiento en transporte público supera los 90 minutos.

La diferencia es especialmente relevante para quienes se desplazan diariamente para estudiar o trabajar. Según la UPV, el 53% de su comunidad universitaria puede llegar al campus de Vera en transporte público en menos de media hora. En cambio, más de 4.200 personas, alrededor del 15% del total, viven a más de 60 minutos del campus utilizando transporte público, una circunstancia que favorece la dependencia del vehículo privado.

Trasporte privado Transporte público

Más lejos no siempre significa peor conectado

Los datos apuntan a que el problema no es únicamente la distancia física a València. La disponibilidad de líneas, la frecuencia y la necesidad de realizar transbordos condicionan tanto o más el tiempo final de viaje.

La propia UPV señala que municipios como Catarroja, Massanassa, Benifaió, Buñol, Chiva, Cheste, Massalfassar, Alfafar, Xirivella, Aldaia o Sagunt presentan un elevado potencial para reducir la dependencia del vehículo privado mediante una mejora de sus conexiones de transporte público.

El caso de la C3 de cercanías ilustra hasta qué punto la situación puede cambiar dependiendo del municipio. La línea València-Buñol-Utiel mantiene actualmente un Plan Alternativo de Transporte. Renfe ha recuperado el servicio ferroviario entre Loriguilla y Buñol y ofrece decenas de circulaciones diarias entre València y Buñol, mientras el tramo hacia Utiel continúa complementado por autobuses.

Una brecha que también afecta a la vivienda

La dificultad para desplazarse puede convertirse en un factor más a la hora de decidir dónde vivir. La vivienda más barata de un municipio del área metropolitana puede implicar, para quien trabaja o estudia diariamente en València, un coste adicional en tiempo y transporte.

La cuestión abre una comparación que va más allá del precio del alquiler: ¿cuánto dinero se ahorra una persona por vivir fuera de València y cuánto tiempo paga a cambio?

Un trabajador que necesita hora y media para llegar a su puesto y otra hora y media para regresar acumularía tres horas diarias de desplazamiento. En un año laboral de 220 jornadas serían unas 660 horas, equivalentes a más de 27 días completos.

Es el reverso de la expansión del área metropolitana: cada vez es más habitual vivir fuera de la capital, pero no todos los municipios ofrecen las mismas posibilidades para entrar y salir de ella.

El mapa puede cambiar

El mapa, además, no es estático. Renfe está incrementando progresivamente las frecuencias de algunas líneas de Cercanías de València y ha anunciado la incorporación de nuevos trenes con mayor capacidad. Eso convierte la movilidad en un indicador que puede seguirse en el tiempo.

Modos de transporte público más rápidos para llegar a Valencia
Modos de transporte público más rápidos para llegar a Valencia. UPV

La pregunta, por tanto, no es solamente qué municipios están hoy peor conectados con València. También es qué localidades mejoran, cuáles siguen aisladas y cuánto cambia la vida de sus vecinos cuando llega una nueva línea, aumenta la frecuencia o se recupera un servicio ferroviario.

El mapa de la movilidad metropolitana puede convertirse así en otro termómetro de la desigualdad territorial, pues no mide únicamente kilómetros, sino algo mucho más cotidiano para miles de valencianos cada mañana: cuánto tiempo cuesta llegar a València.