El precio de la vivienda en Valencia continúa instalado en niveles históricamente elevados. El metro cuadrado alcanzó en agosto de 2026 los 3.469 euros, según el último informe del portal inmobiliario Idealista, apenas un 0,5% por debajo del máximo histórico registrado este mes de julio, cuando llegó a los 3.485 euros.
Pero más allá de la evolución de los últimos meses, la comparación con hace una década permite dimensionar la magnitud del encarecimiento. En agosto de 2016, el precio medio de la vivienda en la capital valenciana era de 1.462 euros por metro cuadrado. Diez años después, el valor se ha incrementado en 2.007 euros por m², lo que supone una subida acumulada del 137,2%.
Dicho de otra manera, comprar una vivienda en Valencia cuesta hoy 2,37 veces más por metro cuadrado que en agosto de 2016.
Para una vivienda de 100 metros cuadrados, la diferencia resulta todavía más evidente. Al precio medio de 2016, esos 100 m² suponían unos 146.200 euros, mientras que en agosto de 2026 alcanzarían los 346.900 euros. Son 200.700 euros más por una vivienda de la misma superficie, tomando como referencia el precio medio de la ciudad.
Valencia, por encima de la media española
El mercado valenciano también se sitúa claramente por encima del promedio nacional. En agosto, el precio medio de la vivienda en España se situó en 2.924 euros por metro cuadrado, un 0,3% menos que en julio, pero un 12,5% más que un año antes.
En Valencia, el precio alcanza los 3.469 euros, 545 euros más por metro cuadrado que la media española. Sin embargo, la evolución interanual ha sido más moderada en la capital valenciana: un 6,1%, frente al 12,5% registrado en el conjunto del país.

Grandes diferencias entre distritos
El precio de la vivienda tampoco evoluciona de la misma manera en todos los barrios de Valencia. Las diferencias entre distritos son cada vez más pronunciadas.
L’Eixample encabeza los precios, con 5.117 euros por metro cuadrado, y alcanza además un nuevo máximo histórico. Le siguen Ciutat Vella, con 4.894 euros; El Pla del Real, con 4.200; Extramurs, con 3.749, y Campanar, con 3.554 euros.
En el otro extremo se encuentra Rascanya, que con 2.447 euros por metro cuadrado continúa siendo el distrito más barato de la tabla. Le siguen L’Olivereta, con 2.667 euros; Benicalap, con 2.818; Jesús, con 2.850, y Patraix, con 2.896 euros.
Precisamente algunos de los distritos con precios más bajos son los que están registrando los mayores incrementos. Rascanya acumula una subida interanual del 14,5%, mientras que Benicalap aumenta un 14%. Benimaclet destaca todavía más, con un avance del 18,7% en el último año, y alcanza también su máximo histórico.
Un mercado que se modera, pero no pierde altura
El dato de agosto apunta a una ligera moderación. Valencia registra un descenso mensual del 0,5%, después de haber marcado su récord en julio. Sin embargo, la pequeña caída no cambia el escenario general: el precio continúa un 6,1% por encima del de hace un año y se mantiene prácticamente en máximos.
La fotografía de los últimos diez años resulta todavía más contundente. De los 1.462 euros por metro cuadrado de agosto de 2016 a los 3.469 euros actuales, la vivienda en Valencia ha más que duplicado su precio.
Una década después, el mercado residencial de la capital valenciana se encuentra, por tanto, ante una realidad muy distinta: 2.007 euros más por cada metro cuadrado y un incremento acumulado superior al 137%.














