La elección de las Falleras Mayores de València es hoy uno de los grandes acontecimientos del calendario fallero. Pero el camino que recorren las candidatas y la propia gala han cambiado mucho con el paso de los años. De la antigua designación directa a las actuales preselecciones por sectores y de la Sala Xúquer al Roig Arena, el proceso acumula ya más de cuatro décadas de historia.

El punto de inflexión se sitúa en 1980. Hasta entonces, la designación de la máxima representante de las Fallas había estado vinculada a un sistema de nombramiento directo. Con la renovación de la Junta Central Fallera y el proceso de democratización de la fiesta, se establece un nuevo modelo de elección.

Carmen Dolz se convirtió en la primera Fallera Mayor de València elegida mediante este nuevo procedimiento.

A partir de entonces se consolida la idea de que la máxima representante debe salir de un proceso de selección fallero. Con los años, el modelo fue evolucionando hasta llegar a la estructura que conocemos actualmente.

De las comisiones a las Cortes de Honor

El procedimiento actual se desarrolla en tres grandes fases:

Primero llegan las preselecciones por sectores, en las que las comisiones presentan a sus candidatas. De esta primera fase salen las jóvenes y niñas que continúan en el proceso.

Después llega el periodo de entrevistas, convivencias y valoraciones por parte de los jurados. Finalmente, en la gran gala de elección se seleccionan 13 mujeres y 13 niñas, que pasan a formar las Cortes de Honor.

Y de esas 26 integrantes saldrán posteriormente la Fallera Mayor y la Fallera Mayor Infantil de València. El reglamento establece que el método concreto puede ser determinado cada ejercicio por la Asamblea de Presidentes, por lo que el procedimiento ha ido experimentando modificaciones a lo largo de los años.

En 2026, por ejemplo, el camino comenzó con las preselecciones celebradas durante el verano y culminará con la elección de las nuevas Cortes.

Una gala que también ha cambiado de casa

La historia de la elección también puede contarse a través de sus escenarios.

Antes de llegar a la Fonteta, la gala pasó por diferentes emplazamientos. La Sala Xúquer, los pabellones de Feria Valencia, el Velódromo Luis Puig, los Jardines de Viveros y la Plaza de Toros fueron algunos de los lugares que acogieron este acto.

El Velódromo Luis Puig marcó especialmente una época, con grandes espectáculos vinculados a la elección. Después, el acto continuó su recorrido por otros espacios de la ciudad hasta llegar a la que durante casi dos décadas sería su casa.

2008: la llegada de la Fonteta

La Fonteta se convirtió en el gran escenario de la elección en 2008. La propia Junta Central Fallera sitúa en ese año el inicio de esta etapa.

Desde entonces, el Pabellón de la Fuente de San Luis se convirtió en una cita imprescindible para el mundo fallero. Allí se vivieron durante años los desfiles de las candidatas, los espectáculos, la lectura de los nombres y la emoción de conocer quiénes formarían las nuevas Cortes de Honor.

La gala fue creciendo progresivamente en producción y espectadores. En 2023, por ejemplo, se incorporó un escenario de 360 grados para mejorar la visibilidad y aumentar el número de localidades disponibles.

2025: la elección da el salto al Roig Arena

Después de casi dos décadas en la Fonteta, la elección volvió a cambiar de escenario.

En 2025, la Junta Central Fallera anunció que la gala de elección de las candidatas a Falleras Mayores de València 2026 se trasladaría al nuevo Roig Arena. Las 146 aspirantes —73 mayores y 73 infantiles— protagonizaron así la primera edición en el nuevo recinto.

El cambio no fue únicamente de ubicación. El nuevo espacio permitió plantear una gala de mayor formato, con una producción escénica específicamente diseñada para el recinto. La primera edición llevó por título ‘Llum’, estuvo inspirada en la ciudad de València y en Joaquín Sorolla y contó con una banda sinfónica creada para la ocasión.

El Roig Arena vuelve a ser en 2026 el escenario de la gala que dará a conocer a las candidatas que formarán las Cortes de Honor de 2027.

Más de cuatro décadas de evolución

La historia de la elección puede resumirse, por tanto, en dos grandes transformaciones: la evolución del propio sistema de selección desde 1980 y el recorrido de la gala por diferentes escenarios de la ciudad.

De la designación directa se pasó a un proceso de elección. De las primeras fórmulas de selección se evolucionó hacia las actuales preselecciones por sectores, jurados y Cortes de Honor. Y de aquellos primeros escenarios se llegó primero a la Fonteta y ahora al Roig Arena.

Un recorrido que demuestra que, aunque cambien las reglas, las candidatas y el escenario, hay algo que permanece: cada año, cientos de falleras comienzan el mismo camino con la ilusión de formar parte de la historia de las Fallas de València.