Strapzbrand, las correas de bolso valencianas que triunfan entre las influencers españolas
Carla Marín, creadora de StrapzBrand. /StrapzBrand

(MARÍA HUERTA) .- Hacer de tu propia necesidad tu negocio. Esa es la clave que ha convertido a Carla Marín, graduada en ADE para emprendedores en EDEM, en una empresaria de éxito de la noche a la mañana. Según confiesa ella misma, parte de la culpa de su estrellato también la tienen sus padres, a los que ha visto luchar por sus dos negocios.

La joven se las vio y deseó para hacerse con una correa de bolso que le diera un toque original. Durante su búsqueda, la valenciana descubrió que solo las marcas caras vendían este producto. «Valían como 800 euros», confiesa sorprendida al otro lado del teléfono. Dado que no encontró ninguna marca que se dedicase únicamente a la venta de este producto, decidió emprender bajo el nombre de StrapzBrand. «Era algo que se estaba empezando a poner de moda en marcas caras, que son las que llevan las tendencias y que todo el mundo acaba replicando», explica.

Strapzbrand, la marca de correas de bolso valenciana que triunfa entre las influencers españolas
Imágenes del catálogo de Strapzbrand.

La carrera no fue un impedimento para que se pusiera manos a la obra con la creación de su marca: «al final es como mi hobby». Desde entonces, la joven ha conseguido congregar a una gran comunidad de usuarios en las redes sociales. Su truco: ganas, tiempo y estudio. «Al final es echarle ganas y horas. Yo estoy horas y horas estudiando el mercado y viendo lo que hacen otras marcas. Vas cogiendo ideas y estudias por tu cuenta».

La valenciana asegura que Youtube ha sido su gran aliado, pues a través de su contenido ha podido formarse en redes sociales. «Si creas una buena imagen de marca, la gente te va a seguir», añade. Gracias a estas lecciones, Carla ha conseguido que importantes influencers españolas lleven sus correas. Así define el que ha sido su modus operandis: «pasándome todo el día copiando y mandando mensajes. Siendo insistente».

Strapzbrand, la marca de correas de bolso valenciana que triunfa entre las influencers españolas
Diseños del catálogo de Strapzbrand.

Sobre la cuarentena: “Para nosotras fue algo bueno porque todo el mundo estaba en casa usando las redes”

Esta práctica le dio un buen resultado durante la cuarentena. En palabras de la joven, estos meses le permitieron conseguir clientes a través de Instagram. «Para nosotras fue algo bueno porque todo el mundo estaba en casa usando las redes», señala. Al mismo tiempo también consiguió que muchas influencers decidieran promocionar su producto.

Sin embargo, no todo fue de color de rosa. Durante estos meses StrapzBrand no pudo enviar ninguno de sus productos, ni comprar materiales a sus proveedores, ni tampoco crear contenido para sus redes sociales. Así, Carla confiesa que uno de los mejores momentos de la empresa llegó con las restricciones. «Al final cuando estás en casa la gente compra porque se aburre», explica.

Strapzbrand, la marca de correas de bolso valenciana que triunfa entre las influencers españolas
Diferentes tipos de correas de StrapzBrand.

Internacionalización y nuevas líneas de negocio

Sin embargo, la venta de StrapzBrand bajo su ritmo con la relajación de las medidas. «Hemos notado una bajada de ventas durante los fines de semanas. La gente no está con el móvil ni en casa». A pesar de ello, la joven tiene en mente reforzar la presencia de la marca en Internet. «Me gustaría empezar a investir en Adds pero todavía no he dado en el clavo para que funcione. Es algo en lo que estoy trabajando».

Así lo confiesa Carla desde Bélgica, donde tiene pensado expandir la marca. «Estoy investigando cómo hacerlo, conociendo a gente y hablado con ellos». Al mismo tiempo, la joven se encuentra trabajando en otro de sus objetivos: añadir una colección de bolsos. «Estoy diseñando una colección de bolsos hechos a mano en España. La idea es hacer un bolso original que pueda ser combinado de forma diferente», explica. Sin embargo, la joven valenciana que habrá que esperar un tiempo para ello, pues es complicado dar con unos «proveedores económicos y que te gusten».