Imagen de archivo de la Policia Local de Valencia

La Policía Local de Valencia ha detenido a un conductor que circulaba sin permiso, bajo los efectos del alcohol y realizando transporte ilegal de pasajeros. El arresto se produjo tras una persecución por varias calles de la ciudad, después de que el individuo ignorara las órdenes de alto. En el momento de los hechos llevaba a cuatro personas en el vehículo.

Según ha informado el cuerpo policial, el hombre arrojó una tasa de 0,77 miligramos por litro de alcohol en aire espirado, lo que triplica el límite permitido y constituye un delito. Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado por la mañana, en torno a las 7:35 horas. Fue en ese momento cuando una patrulla detectó una infracción de tráfico en la avenida Gaspar Aguilar.

Lejos de detenerse, el conductor emprendió la huida, lo que obligó a varias unidades a iniciar un seguimiento por el distrito de Patraix-Jesús. La persecución finalizó en la avenida Tres Cruces, a la altura del cementerio, donde el vehículo pudo ser interceptado.

Huida con pasajeros y sin carnet en vigor

Durante la fuga, en el interior del coche viajaban cuatro ocupantes que habían contratado el servicio de transporte. Según las mismas fuentes, los pasajeros intentaron abandonar el vehículo ante la situación generada, aunque el conductor lo impidió, lo que incrementó la tensión durante el recorrido.

Los agentes comprobaron posteriormente que el detenido no disponía de permiso de conducción en vigor. Además, tenía vigente una resolución judicial que le prohibía conducir desde el pasado mes de enero.

La Policía Local de Valencia ha subrayado la «extrema gravedad» de estos hechos, al combinar conducción sin permiso, bajo los efectos del alcohol y transporte ilegal de pasajeros.

A la situación se sumó el resultado positivo en alcoholemia, así como su negativa a someterse a pruebas de detección de drogas. Estos hechos derivaron en la instrucción de diligencias por varios delitos contra la seguridad vial.

A disposición judicial

La intervención fue llevada a cabo por efectivos de la Unidad de Seguridad, Apoyo y Prevención (USAP), que procedieron a la detención del conductor tras interceptar el vehículo. Una vez finalizadas las actuaciones, el arrestado fue puesto a disposición de la autoridad judicial.

El caso reúne varias infracciones graves, desde la conducción bajo los efectos del alcohol hasta la prestación de un servicio de transporte sin autorización, además del incumplimiento de una condena previa que le impedía ponerse al volante.