Movilizaciones en las últimas huelgas de sanidad en València
Movilizaciones en la última huelga de sanidad en València. EFE

La ciudad de València afronta los últimos días de abril en un contexto de elevada conflictividad laboral que afecta de forma simultánea a varios servicios esenciales. Sanidad, transporte ferroviario, taxi y educación atraviesan procesos de movilización que, aunque responden a problemáticas distintas, coinciden en el tiempo y están generando un impacto creciente en la ciudadanía.

El escenario no solo complica la movilidad diaria o el acceso a servicios básicos, sino que también refleja un malestar transversal en sectores clave de la administración pública. Con negociaciones abiertas pero avances limitados, la atención se centra ahora en las próximas semanas, donde podrían intensificarse las protestas.

Sanidad: alta adhesión y fuerte impacto asistencial

La huelga convocada por CESM-CV se mantiene como el conflicto más sensible por su impacto directo en la salud de la población. El sindicato asegura que el seguimiento entre los facultativos supera el 90%, una cifra que evidencia el grado de malestar del colectivo.

Las reivindicaciones incluyen la implantación de la jornada laboral de 35 horas, la mejora de las condiciones de las guardias, la limitación de pacientes en atención primaria o el refuerzo de los servicios de urgencias. También reclaman mayor reconocimiento profesional en puestos críticos y en la labor de los tutores MIR.

El precedente más inmediato deja cifras preocupantes: en una jornada anterior se estima que cerca de 200.000 actos sanitarios quedaron sin realizar entre consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas. Esto no solo afecta a la actividad diaria, sino que incrementa las listas de espera y retrasa diagnósticos y tratamientos.

Desde la Conselleria de Sanidad, dirigida por Marciano Gómez, se defiende la necesidad de mantener servicios mínimos elevados para garantizar la atención, mientras que el sindicato los considera “desproporcionados” y ha iniciado acciones legales al respecto.

Metrovalencia: paros en horas punta

El transporte público también se ve afectado por los paros parciales en Metrovalencia, convocados por el sindicato SEMAF.

Las jornadas de huelga previstas para los días 22, 23, 28 y 30 de abril se concentran en franjas horarias clave: primeras horas de la mañana, mediodía y tarde-noche. Aunque se han establecido servicios mínimos del 75%, la reducción de frecuencias está provocando trenes más llenos y tiempos de espera superiores a lo habitual.

El conflicto, iniciado durante las Fallas, gira en torno a una treintena de reivindicaciones relacionadas tanto con la seguridad operacional como con el convenio colectivo. Entre ellas figuran mejoras técnicas, reconocimiento profesional y regulación de las bolsas de empleo.

huelga de Metrovalencia
Usuarios de Metrovalencia esperan en el andén. / FGV

Taxi: presión sostenida contra las VTC

Por su parte, el sector del taxi ha decidido intensificar sus protestas con un calendario de movilizaciones semanales que comenzará el 29 de abril y se extenderá durante mayo. Las acciones se llevarán a cabo en las tres provincias de la Comunitat Valenciana.

El principal motivo de la protesta es el retraso en la aprobación del decreto que debe regular la convivencia con los vehículos de transporte con conductor (VTC). El sector denuncia un crecimiento acelerado de licencias —con cientos concedidas en el último año y miles en trámite— que consideran una amenaza directa para su actividad.

Tras meses de reuniones sin resultados concretos, los taxistas han optado por mantener una presión constante en la calle, con el objetivo de forzar avances normativos. La situación ya ha generado episodios de tensión entre conductores y amenaza con intensificarse si no se desbloquea el proceso.

Educación: a las puertas de una huelga indefinida

El ámbito educativo es el cuarto frente abierto, aunque todavía pendiente de una decisión definitiva. Los sindicatos STEPV, UGT, CCOO y CSIF han planteado la posibilidad de iniciar una huelga indefinida a partir del 11 de mayo.

La propuesta cuenta con el respaldo mayoritario en una consulta realizada entre docentes de la enseñanza pública, aunque desde la Conselleria de Educación se cuestiona su representatividad. El departamento dirigido por Mari Carmen Ortí insiste en la necesidad de evitar un impacto negativo en el alumnado, especialmente en la recta final del curso.

Los sindicatos, por su parte, dan por agotada la negociación y reclaman mejoras salariales, reducción de burocracia, bajada de ratios y cambios en el modelo educativo.

La huelga de educación vacía las aulas y moviliza piquetes y protestas en toda la Comunitat Valenciana
Concentración del profesorado ante la Conselleria de Educación. / CCOOPV

Un escenario de huelgas y tensión creciente

La coincidencia de estos cuatro conflictos en el tiempo sitúa a València en un momento especialmente delicado. Aunque cada sector responde a dinámicas propias, todos comparten un denominador común: la falta de avances en las negociaciones y el recurso a la huelga como medida de presión.

Con el inicio de mayo en el horizonte, las próximas decisiones —tanto por parte de la administración como de los colectivos implicados— serán clave para determinar si esta situación se reconduce o deriva en un escenario de mayor conflictividad.