Huelgas de taxis en Valencia

La movilidad urbana en la Comunitat Valenciana vuelve a tensarse. El equilibrio entre distintos modelos de transporte lleva meses en el aire y, aunque se han producido reuniones, el conflicto no ha dejado de crecer. La falta de avances ha ido generando un clima cada vez más incómodo en el sector.

En este contexto, el malestar ya no se queda en declaraciones. Tras semanas de advertencias, el taxi valenciano ha decidido dar un paso más. La presión se traslada ahora directamente a la calle con una estrategia clara y sostenida en el tiempo.

El sector ha activado un calendario de protestas semanales que comenzará el próximo 29 de abril y continuará con nuevas movilizaciones los días 7 y 15 de mayo, extendiéndose por València, Alicante y Castellón. El objetivo es evidente: forzar al Consell a acelerar la aprobación del decreto que debe regular la convivencia con las VTC.

La decisión llega después de meses sin avances visibles. Las asociaciones del taxi denuncian que el proceso se ha alargado sin resultados, pese a los compromisos de la administración autonómica. Además, critican la falta de medidas efectivas para frenar lo que consideran un crecimiento descontrolado de las VTC en las áreas urbanas.

El aumento de licencias VTC dispara la preocupación del sector

De hecho, el aumento de licencias es uno de los principales focos de preocupación. En el último año se han concedido más de 800 nuevas autorizaciones, mientras que más de 5.000 solicitudes siguen en trámite, una situación que el sector interpreta como una amenaza directa para su supervivencia. No solo hablan de cifras, sino de impacto real en las más de 9.000 familias que dependen del taxi.

A todo ello se suma la tensión en la calle. En distintos puntos de la Comunitat ya se han producido incidentes entre conductores de taxi y VTC, lo que refleja un conflicto que no deja de intensificarse. Por tanto, el escenario actual va más allá de lo institucional y empieza a trasladarse al día a día.

El calendario de protestas no es casual. El 29 de abril marcaba el límite que el propio sector había fijado para obtener avances concretos en el decreto y en el régimen sancionador. Sin embargo, tras una última reunión con la Conselleria y una prórroga de dos semanas, el plazo ha expirado sin novedades. Por ello, el taxi ha decidido cumplir su advertencia.

Cabe recordar que no es la primera movilización reciente. A finales de febrero, una manifestación multitudinaria ya paralizó València, mientras que durante las Fallas el sector optó por una huelga a la japonesa, aumentando la oferta e incluso ofreciendo trayectos gratuitos para visibilizar su situación. Aun así, el conflicto no se ha resuelto.

Las protestas semanales marcan un punto de inflexión en el conflicto

Ahora, el tono cambia. La presión se mantiene en el tiempo y se intensifica. El sector considera que ha llegado el momento de actuar con más firmeza, por lo que las protestas semanales se convierten en su principal herramienta.

Así, el pulso entre taxi y VTC vuelve a situarse en el centro del debate sobre la movilidad valenciana, en un momento clave en el que todo depende de un decreto que todavía no llega.