Las grúas y maquinarias ya están presentes en la Estación del Norte para dar inicio a las reformas del edificio. El proyecto ha comenzado con los trabajos en las fachadas del recinto y en pocos días empezarán las actuaciones para restaurar su emblemática marquesina.
La primera fase tiene como fecha marcada el año 2024, un año en el que se pretende reformar la cubierta de la marquesina para sustituir el techo abovedado que lleva presente desde 1917. Además, también se retirará el amianto de las tejas del techo de la estación ya que es un material tóxico.
El proyecto tiene como objetivo reforzar la estructura de la marquesina y sustituir la anterior cubierta por una nueva de zinc para facilitar la luz en el interior de la estación. Esta nueva cubierta tendrá 200 metros de longitud y 45 de ancho, teniendo así una superficie de unos 9000 m².
La estación valenciana, considerada como Bien de Interés Cultural, cuenta con un presupuesto de obra de 17,7 millones de euros. Por otra parte, la fecha estimada para la finalización de las obras es el 2026.
La primera gran restauración de la Estación del Norte
La reforma en la estación más emblemática de la ciudad, además de renovar la cubierta de su marquesina, pretende recuperar la mágica esencia de la estación inaugurada a principios de siglo XX.
Junto a esto, también se van a realizar reformas en lugares como la fachada del edificio, las marquesinas de la entrada y la verja metálica que rodea el edificio. Muchos de ellos desgastados por el paso del tiempo que necesitan un lavado de imagen para que la estación luzca como el primer día de funcionamiento.
Además, la reforma conllevará consecuencias en los alrededores de la céntrica estación. En primer lugar, gran parte del parking situado en el exterior del edificio y la zona vallada de la calle Bailén ya se ha cerrado para facilitar las obras y extraer las placas de amianto de la marquesina en los próximos días.
Estas obras cuentan con la financiación europea gracias a el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea con fondos Next Generation. Y es que, Adif ya ha llevado a cabo otros proyectos en estaciones nacionales como en la estación de Barcelona França.
Esta ola de modernización arquitectónica y tecnológica no es exclusiva de España. En toda Europa continental, los fondos comunitarios están impulsando la transformación de grandes terminales históricas en verdaderas «estaciones inteligentes». Proyectos paralelos en países vecinos, como la colosal reforma de la Gare du Nord en París, comparten el mismo objetivo estratégico: preservar el invaluable patrimonio cultural mientras se despliega una infraestructura digital de última generación, incluyendo redes 5G y fibra óptica de alta capacidad para los viajeros.
Esta hiperconectividad está cambiando radicalmente la forma en que los pasajeros internacionales aprovechan sus tiempos de espera en las terminales. Los registros de uso en estos nuevos nodos de tránsito europeos muestran un aumento masivo en el consumo de servicios digitales que requieren un ancho de banda intensivo; desde plataformas de videoconferencia de alta resolución para el teletrabajo hasta el acceso fluido a mercados de ocio digital donde un viajero francófono puede conectarse a un casino en ligne retrait instantané o gestionar complejas carteras de inversión en milisegundos. La conectividad ininterrumpida se ha convertido, junto con la estética restaurada, en el nuevo estándar de confort.
Es precisamente este nivel de excelencia integral el que Adif busca replicar en el corazón de Valencia. Al concluir las reformas proyectadas para 2026, la Estación del Norte no solo habrá recuperado el esplendor modernista de su marquesina original, sino que se habrá posicionado firmemente como un eje de transporte de vanguardia, equipado para satisfacer tanto las necesidades logísticas como las exigentes demandas tecnológicas de la próxima década.










