Una batalla campal en la cárcel de Picassent termina con dos presos hospitalizados
Acceso principal a la cárcel de Picassent.

La prisión de Picassent, el mayor centro penitenciario de la Comunitat Valenciana, ha vuelto a vivir un episodio de máxima tensión. Una violenta pelea entre dos grupos de internos registrada durante la tarde del miércoles terminó con cuatro reclusos heridos, dos de ellos trasladados al Hospital General de Valencia.

El enfrentamiento se produjo alrededor de las 16:30 horas, coincidiendo con la salida al patio de los internos del módulo 23 de la Unidad de Preventivos, un departamento que alberga a reclusos especialmente conflictivos o reincidentes.

Según han explicado los sindicatos ACAIP-UGT y Tu Abandono Me Puede Matar, la tensión entre varios internos venía gestándose desde primeras horas de la jornada. Durante la mañana ya se había producido un primer altercado en la zona del economato, donde los presos adquieren productos de uso cotidiano. Aunque aquella disputa pudo ser contenida, el conflicto volvió a estallar horas más tarde con mucha mayor intensidad.

Mesas, sillas y una intervención urgente de los funcionarios

De acuerdo con el relato de los sindicatos, la pelea comenzó cuando varios internos de origen georgiano presuntamente agredieron a un grupo de reclusos marroquíes. Casi al mismo tiempo, en otro extremo del patio se originó un segundo enfrentamiento entre ambos grupos, lo que acabó desencadenando una auténtica batalla campal.

En cuestión de segundos, los implicados comenzaron a intercambiar golpes y utilizaron mesas y sillas del mobiliario del patio como objetos para agredirse, elevando considerablemente el nivel de violencia del altercado.

La magnitud de la reyerta obligó a movilizar funcionarios de otros departamentos de la prisión, que acudieron rápidamente para tratar de contener la situación. Su intervención permitió separar a los grupos enfrentados y recuperar el control del módulo. Sin embargo, durante varios minutos otros servicios del centro quedaron bajo mínimos al desplazarse parte de la plantilla hasta el lugar del incidente.

Como consecuencia del enfrentamiento, dos internos sufrieron lesiones de consideración, uno en la nariz y otro en la mandíbula. Por ello, ambos tuvieron que ser trasladados al Hospital General de Valencia. Otros dos reclusos fueron atendidos por lesiones de menor gravedad en la enfermería del propio centro penitenciario.

La falta de médicos, en el centro de la polémica

Tras la pelea, los sindicatos han puesto el foco en un problema que consideran estructural: la escasez de personal sanitario en la prisión de Picassent. En un comunicado conjunto aseguran que «lo más importante es que a los internos responsables no se les pudo aplicar ningún tipo de restricción regimental (aislamiento) ya que en el día de ayer no había ningún médico en el Centro Penitenciario de Valencia».

Las organizaciones sindicales recuerdan que la normativa penitenciaria obliga a que cualquier medida de aislamiento vaya precedida de una valoración médica. Al no haber facultativo de servicio en ese momento, los responsables del altercado únicamente pudieron ser separados y distribuidos en otros módulos del centro.

Además, advierten de que «la falta de médicos no sólo supone problemas asistenciales (…) sino que también tiene graves implicaciones en materia de seguridad en el centro penitenciario», ya que limita la capacidad de respuesta ante incidentes de esta gravedad.

Los sindicatos sostienen que el Centro Penitenciario de Valencia cuenta actualmente con un 75% menos de médicos de los que debería tener. Además, según denuncian, la situación podría agravarse próximamente si no se renuevan varios contratos temporales.