Manifestación en València por el derecho a la vivienda. EFE/ Kai Forsterling
Manifestación en València por el derecho a la vivienda. EFE/ Kai Forsterling

UGT y CCOO han acordado convocar una huelga general de 24 horas para el próximo 11 de noviembre, una movilización que supondrá la primera convocatoria conjunta de ambos sindicatos en casi 14 años. La última huelga general respaldada por las dos organizaciones se celebró el 14 de noviembre de 2012, durante el Gobierno de Mariano Rajoy.

La protesta estará centrada en la crisis de acceso a la vivienda y la situación de los salarios, bajo el lema «por el derecho a la vivienda y salarios dignos para pagarla». La convocatoria cuenta también con el respaldo de organizaciones de inquilinos y de otros sindicatos, entre ellos la CGT.

La vivienda, eje de la movilización

UGT y CCOO consideran que el encarecimiento de la vivienda, tanto en el mercado de alquiler como en el de compraventa, está dificultando el acceso a una vivienda a una parte creciente de los trabajadores. Los sindicatos vinculan esta situación con unos salarios que, a su juicio, no han evolucionado al mismo ritmo que el coste de la vida y de la vivienda.

Las organizaciones sindicales plantean un decálogo de medidas para garantizar el derecho a la vivienda y reclaman políticas destinadas a contener los precios, aumentar la oferta pública y facilitar el acceso a una vivienda asequible.

Reclaman mayores incrementos salariales

La segunda gran reivindicación de la huelga está relacionada con los salarios. Los sindicatos sostienen que los ingresos de buena parte de los trabajadores resultan insuficientes para afrontar los actuales costes de vivienda.

Según los datos recogidos en la información sobre la convocatoria, el salario medio en España se sitúa en torno a los 29.540 euros brutos anuales, mientras que el salario más frecuente ronda los 16.520 euros.

UGT y CCOO reclaman incrementos salariales superiores a los registrados actualmente en los convenios colectivos. Según los datos citados por los sindicatos, estos convenios están aumentando este año un 3,04%, porcentaje que consideran insuficiente para recuperar poder adquisitivo.

Acampada de protesta por la vivienda en la plaza del Ayuntamiento de València. EFE/Ana Escobar
Acampada de protesta por la vivienda en la plaza del Ayuntamiento de València. EFE/Ana Escobar

No existe unanimidad sindical

La convocatoria no cuenta con el respaldo de todo el movimiento sindical. CSIF, USO y FETICO se han mostrado contrarios a la huelga y la consideran una movilización de carácter político.

También está pendiente de concretarse la participación de sindicatos sectoriales con presencia en actividades estratégicas, como SEMAF, en el transporte ferroviario, o SATSE, en la sanidad.

La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha tenido un papel destacado en la preparación de la movilización y ha planteado el 11 de noviembre como fecha para una protesta general por la vivienda.

La patronal cuestiona la convocatoria

La CEOE ha puesto en duda que las razones de la huelga sean exclusivamente laborales y ha criticado a los sindicatos por no centrar sus reivindicaciones en cuestiones como la productividad o el absentismo.

Los sindicatos rechazan este planteamiento y sostienen que los bajos salarios no pueden explicarse únicamente por la productividad. También denuncian situaciones como las horas extraordinarias no remuneradas y las jornadas prolongadas en determinados sectores.

La acampada se multiplica pese a las amenazas de grupos de ultraderecha: "No nos vamos a mover"
Acampada en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. / EFE

A 18 días de las elecciones generales

La convocatoria tendrá lugar apenas 18 días antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, circunstancia que ha provocado críticas desde distintos sectores políticos.

Mientras sus convocantes defienden que la movilización responde a problemas sociales y laborales, sus detractores consideran que la proximidad de los comicios introduce un componente político.

En cualquier caso, el 11 de noviembre marcará el regreso de UGT y CCOO a una huelga general conjunta casi 14 años después de su última convocatoria, en un contexto marcado por la crisis de acceso a la vivienda, el debate salarial y la proximidad de unas elecciones generales.