La Generalitat pide sacar los coches de cauces y zonas inundables ante las fuertes tormentas previstas
Un paso subterráneo anegado en Algemesí tras un episodio de lluvias torrenciales. / ANA ESCOBAR (EFE)

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha defendido este lunes en València la vigencia de los umbrales de aviso por lluvias torrenciales en el área mediterránea. Tras el debate político reabierto a raíz de las recientes precipitaciones y la gestión del sistema de alertas, la entidad ha ratificado que los criterios actuales responden adecuadamente a las características climáticas de la región, aunque mantiene la puerta abierta a estudiar modificaciones si las autoridades autonómicas lo solicitan formalmente.

Uno de los puntos clave del debate reside en la diferencia territorial de los avisos. En la Comunitat Valenciana, Cataluña, Murcia y Baleares, el aviso rojo por precipitaciones se activa al superar los 90 litros por metro cuadrado en una hora, mientras que en la mayor parte del resto de España el listón está en 60 litros.

Desde la AEMET explican que esta diferencia se debe a la recurrencia de los episodios torrenciales en el Mediterráneo. Si se igualaran los umbrales, se produciría una saturación constante de alertas rojas, restando el carácter de excepcionalidad que debe tener un nivel de peligro extremo.

AEMET y Protección Civil: el reparto de responsabilidades

Los portavoces de la agencia han querido delimitar claramente las competencias institucionales. Por un lado, la AEMET se encarga de emitir los pronósticos y fijar el nivel de aviso basándose en la ciencia. Por otro lado, la decisión de activar las alertas a la población,como el envío masivo de mensajes a través del ES-Alert, recae exclusivamente en Protección Civil y en los servicios de emergencias autonómicos.

Los expertos recuerdan que estas autoridades son quienes deben valorar no solo el fenómeno meteorológico en bruto, sino también la vulnerabilidad del territorio, la exposición de la infraestructura y el impacto real sobre la población, independientemente de que el aviso sea naranja o rojo.

Un coche se queda atrapado por por la lluvia y las inundaciones en un episodio de gota fría. / MORELL (EFE)

¿Hay riesgo de una nueva DANA por el calor del mar?

Ante la preocupación ciudadana generada por las altas temperaturas que ha registrado el mar Mediterráneo durante este verano, rozando los 30 grados en algunos puntos, los meteorólogos han querido matizar la situación.

Según la AEMET, el agua cálida actúa como un gran depósito de energía, lo que equivale a tener «combustible». Sin embargo, recuerdan que para que se desencadene un episodio grave como una DANA es imprescindible que se combine con la configuración atmosférica adecuada. Por tanto, aunque el mar contiene más energía potencial que hace años, esto no permite predecir de forma directa la llegada inminente de un temporal.

Vistas al futuro: diálogo continuo y menor rigidez numérica

De cara al futuro, la AEMET ha reiterado su disposición al entendimiento y a mantener un contacto permanente con las administraciones locales. Aunque no existe una petición formal sobre la mesa por parte de la Generalitat para rebajar los umbrales, la agencia aboga por avanzar hacia modelos que evalúen con mayor precisión el impacto directo de la lluvia en lugar de fijarse únicamente en la acumulación de litros por metro cuadrado.