Valencia instalará tres semáforos que multarán automáticamente si los saltas en rojo
Valencia aprueba la Zona de Bajas Emisiones: ¿Qué coches podrán circular por la ciudad?

Saltarse un semáforo en rojo en Valencia será cada vez más difícil. El Ayuntamiento ha anunciado la instalación de tres semáforos equipados con cámaras capaces de detectar y sancionar automáticamente a los conductores que incumplan la señalización, una medida que forma parte del nuevo Plan Director de Seguridad Vial 2026-2030 aprobado por el Pleno municipal.

El objetivo de esta iniciativa es reforzar la seguridad en los cruces con mayor índice de infracciones y reducir el número de accidentes graves en la ciudad. Aunque el consistorio ha confirmado que la red de dispositivos se ampliará progresivamente, por el momento solo se conoce con certeza la ubicación de uno de estos semáforos, mientras que el resto se instalarán en puntos considerados especialmente conflictivos, cuya localización todavía no se ha hecho pública.

La incorporación de estos sistemas llega en un momento en el que Valencia busca rebajar significativamente la siniestralidad vial durante los próximos años mediante nuevas medidas de control, vigilancia y calmado del tráfico.

Solo se conoce un cruce, el resto sigue siendo una incógnita

Los conocidos como semáforos «foto-rojo» funcionan mediante cámaras que detectan cuándo un vehículo sobrepasa la línea de detención una vez que el semáforo ya muestra la luz roja. En ese caso, el sistema registra automáticamente la infracción y permite tramitar la correspondiente sanción.

Aunque este tipo de tecnología no es nueva en Valencia, sí será la primera vez que el Ayuntamiento apueste por ampliar de forma significativa su presencia.

Actualmente ya existe un dispositivo de estas características en la avenida del Cid, frente a la central de la Policía Local. A partir de ahora se instalarán otros tres, si bien el Ayuntamiento no ha desvelado todavía en qué cruces estarán ubicados. La intención es colocarlos en aquellos puntos donde se detecta un mayor número de conductores que se saltan el semáforo en rojo y donde existe un mayor riesgo para peatones y otros usuarios de la vía.

Un plan para reducir a la mitad los accidentes

La instalación de estos nuevos dispositivos forma parte del Plan Director de Seguridad Vial 2026-2030, aprobado por el Ayuntamiento con el objetivo de reducir un 50% las víctimas mortales y los heridos graves por accidentes de tráfico antes de finalizar la década.

El Pleno municipal aprueba el nuevo Plan Director de Seguridad Vial de la ciudad de Valencia.

Durante el debate plenario celebrado este jueves, el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, defendió que el documento incorpora medidas concretas y un calendario de actuaciones para mejorar la seguridad vial en la ciudad. El edil aseguró que «el compromiso del gobierno local es que en 2030 se reducirán a la mitad los fallecidos y los heridos graves como consecuencia de accidentes de tráfico. Y para eso hemos establecido calendarios de actuaciones claros y objetivables».

Entre las actuaciones ya implantadas figuran también nuevos radares informativos, la eliminación del aparcamiento en los seis metros previos a los pasos de peatones para mejorar la visibilidad, la supresión de determinadas fases de ámbar intermitente y la instalación de bandas sonoras, pasos sobreelevados y otros elementos destinados a reducir la velocidad.

La oposición se abstuvo durante la votación al considerar que el plan llega con retraso y reclamó un seguimiento periódico de su ejecución. Aun así, existe consenso en el objetivo principal: disminuir el número de accidentes y avanzar hacia una movilidad más segura en la ciudad de Valencia.