
La incertidumbre que durante los últimos años ha rodeado a la planta de Ford en Almussafes comienza a disiparse. La multinacional estadounidense y el grupo chino Geely han anunciado este jueves un acuerdo estratégico que marca un antes y un después para la factoría valenciana. Ambas compañías crearán una empresa conjunta que asumirá la propiedad de las instalaciones, mantendrá a toda la plantilla actual y permitirá fabricar cinco modelos diferentes a partir de 2028.
El acuerdo contempla la creación de una joint venture en la que Ford controlará el 66% del capital, mientras que Geely dispondrá del 34% restante. La nueva sociedad asumirá la gestión de la fábrica durante el primer semestre de 2027, una vez obtenga las autorizaciones regulatorias necesarias.
La factoría continuará produciendo el Ford Kuga, al que se sumarán el ya anunciado Ford Bronco, un nuevo crossover multienergía de la marca estadounidense y dos SUV completamente eléctricos desarrollados por Geely para el mercado europeo. Los primeros vehículos comenzarán a salir de las líneas de producción a partir de 2028.
Una planta con capacidad para medio millón de vehículos
Con esta nueva estrategia, la planta valenciana podrá elevar su capacidad productiva hasta los 500.000 vehículos anuales, una cifra superior a la producción actual (400.000 aprox.) que permitirá volver a acercarse a los mejores registros de su historia.

Durante la presentación del acuerdo, el presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, ha resumido el proyecto con un mensaje que pretende definir esta nueva etapa: «Un equipo, dos marcas y cinco productos».
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Geely Holding Group, Victor Young, ha aseguradoque la llegada de la compañía china responde a una apuesta industrial a largo plazo y destacó que el objetivo pasa por invertir en el talento existente en Almussafes y aprovechar la experiencia acumulada por la plantilla valenciana.
Más de 4.000 empleos garantizados y miles de puestos indirectos
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo afecta directamente a los trabajadores. Los 4.296 empleados de Ford Almussafes pasarán a formar parte de la nueva empresa conjunta manteniendo sus actuales condiciones laborales. Además, tanto Ford como Geely reconocen que el incremento de la producción hará necesario aumentar la plantilla conforme entren en fabricación los nuevos modelos.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha destacado que el proyecto «garantiza el futuro de más de 4.000 empleos directos y permitirá mantener alrededor de 15.000 puestos de trabajo indirectos» vinculados a la red de empresas proveedoras y auxiliares de la planta.
En la misma línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien también ha estado presente esta mañana en la presentación de la nueva alianza automovilística, ha asegurado que este acuerdo demuestra la capacidad de España para atraer inversiones estratégicas y afirma que representa «el comienzo de una nueva etapa» para la industria del automóvil.
El acuerdo de Ford y Geely en la planta de Almussafes (Valencia) demuestra la capacidad de España para atraer grandes inversiones y participar en el futuro de la movilidad.
Una nueva etapa con más innovación, más capacidad tecnológica, más oportunidades y más empleo de calidad. pic.twitter.com/6VdU1Ex9Ba
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 23, 2026
Un impulso decisivo para la automoción valenciana
La llegada de Geely supone mucho más que un nuevo socio industrial. El fabricante chino refuerza así su presencia en Europa utilizando Almussafes como plataforma para producir vehículos destinados al mercado europeo, mientras Ford gana competitividad en un momento de profunda transformación del sector hacia la electrificación y los modelos multienergía.
La recuperación de la actividad permitirá reactivar instalaciones que permanecían infrautilizadas y consolidará a la planta valenciana como uno de los principales centros de producción automovilística del continente.
Tras años marcados por la incertidumbre, los recortes de producción y las dudas sobre el futuro de la fábrica, Almussafes inicia ahora una nueva etapa que aspira a devolver a la factoría su máximo nivel de actividad. Si se cumplen los plazos previstos, la transición comenzará oficialmente en 2027 y el verdadero despegue llegará un año después con la fabricación de los nuevos modelos, un proyecto que puede convertirse en el mayor impulso para la automoción valenciana de la próxima década.














