Uno de los voluntarios durante la visita hospitalaria a un menor solo
Uno de los voluntarios durante la visita hospitalaria a un menor solo

El director valenciano Juan Manuel Cotelo ha convertido una historia nacida casi por casualidad en un fenómeno social y cinematográfico. Su nueva película, Leonas, no solo emociona en las salas, sino que pone el foco sobre una realidad de la que apenas se habla en España: la existencia de más de 50.000 niños sin familia y el impacto que puede tener el acompañamiento emocional en sus vidas.

La cinta, inspirada en la labor de la asociación valenciana Mamás en Acción, narra cómo un pequeño grupo de voluntarias comenzó acompañando a niños hospitalizados que estaban solos y terminó creando una red presente ya en 55 hospitales de toda España.

“Yo fui a una televisión a hablar de una producción anterior y escuché a una mujer contar algo tan bonito que le dije: ‘No te vayas sin darme tu número, necesito hablar contigo’”, relató Cotelo durante una entrevista con Manuel Seguín en Valencia en Abierto. Aquella mujer era Majo Jimeno, impulsora de una iniciativa que ha cambiado la vida de miles de menores.

“El amor cura y no es una frase poética”

El cineasta asegura que la historia le atrapó desde el primer momento porque detrás del sufrimiento encontró “una belleza enorme”. Según explica, el documental demuestra cómo el cariño y el acompañamiento pueden influir incluso en la recuperación médica de los menores hospitalizados.

“Había niños en el Hospital La Fe de Valencia que empezaban a mejorar y los médicos se preguntaban qué estaba pasando”, explicó. A raíz de ello, el equipo médico inició un estudio científico para analizar el efecto de la llamada “cariñoterapia”.

“El amor cura y repito, no solo a quien lo recibe, sino también a quien lo da”,

Cotelo afirmo que “las voluntarias salen del hospital diciendo: ‘No puedo explicarlo, pero soy más feliz cuando salgo que cuando entro’”.

Una de las voluntarias en el hospital
Una de las voluntarias en el hospital con un bebé

El director subraya que el documental evita caer únicamente en el drama y apuesta por transmitir esperanza. “Yo no quiero hacer una película sobre el sufrimiento sin solución. Quiero contar que esto tiene solución y que depende de cualquiera de nosotros”, señaló.

Un documental nacido en Valencia que ya recorre España

Leonas se estrenó el pasado 15 de mayo y ya ha llegado a decenas de ciudades gracias a un sistema de proyecciones impulsado directamente por los espectadores. “El futuro de Leonas depende de la gente”, explicó Cotelo. “No depende de una gran televisión ni de una multinacional. Está financiada al 100% con donaciones privadas de personas que querían que esta historia se contara”.

La película puede solicitarse a través de la web oficial y son los propios ciudadanos quienes organizan las proyecciones en sus localidades. “En Torrevieja hicieron dos sesiones y llenaron la sala porque hubo personas que dijeron: ‘Yo quiero traer esta película aquí’”, destacó.

Actualmente, el documental puede verse también en salas de València como los cines ABC y Cinesa.

“Pon amor donde no hay amor”

Más allá de la historia de voluntariado hospitalario, el documental también pone el foco sobre la necesidad del acogimiento familiar y la situación de miles de menores tutelados en España.

Cotelo considera que gran parte del problema reside en la falta de visibilidad. “En España somos generosos, pero ojos que no ven, corazón que no siente”, afirmó.

“Mucha gente no sabe que hay 50.000 niños sin familia en nuestro país”

El cineasta defendió además la necesidad de humanizar los sistemas de protección y facilitar que esos menores puedan crecer en entornos familiares. “El sistema tiene que estar al servicio del niño, no del sistema”, sentenció.

El mensaje central de la película queda resumido en la frase que, según explicó, sostiene toda la filosofía de Mamás en Acción: “Pon amor donde no hay amor y hallarás amor”.

Majo Gimeno, la impulsora de Mamás en Acción
Majo Gimeno, la impulsora de Mamás en Acción

Y es precisamente ese mensaje el que está emocionando al público en cada proyección. “La gente sale diciendo: ‘Quiero hacer algo’. Y entonces entiendes que la película ha merecido la pena”, concluyó el director.