La educación valenciana vive su primera gran huelga de la década
Concentración ante la Conselleria de Educación. / JORGE GIL (EUROPA PRESS)

La educación pública en la Comunitat Valenciana llega a un momento crítico tras semanas de protestas, asambleas y advertencias sindicales que han ido endureciendo progresivamente el pulso con la Conselleria de Educación. Lo que comenzó como una reivindicación centrada en mejoras salariales y laborales ha evolucionado hacia un conflicto estructural que afecta directamente a la organización del final de curso y a la evaluación del alumnado.

Los sindicatos STEPV, UGT, CCOO y CSIF han convocado una huelga indefinida a partir del 11 de mayo, respaldada por una amplia mayoría del profesorado según las consultas internas realizadas en las últimas semanas. El paro llega tras meses de negociación sin acuerdo y después de que la Administración autonómica planteara una oferta parcial que incluye mejoras retributivas, reducción de burocracia y planes de infraestructuras, pero condicionada a garantizar el funcionamiento de la evaluación de 2º de Bachillerato.

El punto más sensible: 2º de Bachillerato y la EBAU

Uno de los focos principales del conflicto es la evaluación del alumnado de 2º de Bachillerato, clave para el acceso a la EBAU. La Conselleria ha insistido en que debe garantizarse este proceso para evitar desigualdades con otras comunidades autónomas y asegurar el acceso a la universidad en condiciones de normalidad.

Sin embargo, los sindicatos consideran que las medidas adoptadas —especialmente la imposición de servicios mínimos en evaluaciones finales— pueden suponer una vulneración del derecho a huelga, al obligar a parte del profesorado a seguir trabajando en plena protesta.

En este contexto, ha surgido incluso un escenario inédito: algunos docentes han planteado la posibilidad de calificar con la máxima nota a todo el alumnado como forma de presión, aunque esta medida no ha sido adoptada oficialmente y se considera más un gesto simbólico dentro del clima de tensión.

Una oferta económica relevante, pero insuficiente para los sindicatos

La Conselleria de Educación ha puesto sobre la mesa una propuesta económica que incluye una inversión de 100 millones de euros anuales para mejoras salariales, con un incremento medio estimado de 1.050 euros al año por docente. Según el Gobierno autonómico, esta medida situaría al profesorado valenciano por encima de la media nacional.

Además, la oferta incluye un plan de simplificación administrativa —con la creación de un expediente digital único— y actuaciones progresivas para la climatización de los centros educativos. También se abre la puerta a futuras negociaciones sobre teletrabajo docente y modelo lingüístico.

Sin embargo, los sindicatos consideran que estas medidas son insuficientes si no van acompañadas de cambios estructurales inmediatos, especialmente en ratios de alumnado, cobertura de bajas desde el primer día y reducción real de la carga burocrática.

Un calendario de movilizaciones ya activado

Antes incluso del inicio de la huelga, los sindicatos han diseñado un calendario completo de acciones que se extiende desde el 4 de mayo hasta mediados de mes. Estas movilizaciones incluyen asambleas, concentraciones, encierros en los centros, piquetes informativos y manifestaciones en todas las capitales provinciales.

A partir del lunes 11 de mayo, el conflicto entra en su fase más intensa. La huelga indefinida comenzará con piquetes informativos en los centros educativos y manifestaciones simultáneas en València, Alacant, Castelló y Elx a las 12:00 horas, marcando el inicio visible del paro en toda la comunidad.

La huelga de educación vacía las aulas y moviliza piquetes y protestas en toda la Comunitat Valenciana
Concentración del profesorado ante la Conselleria de Educación. / CCOOPV

El martes 12 se prevé una jornada de fuerte actividad simbólica, con cartelería reivindicativa, puntos de información y cierres parciales de centros educativos. Estas acciones buscan mantener la presión social y visibilizar el conflicto más allá del ámbito escolar.

El miércoles 13 de mayo las protestas se trasladarán a las instituciones. Están convocadas concentraciones frente al Palau de la Generalitat en València, la Casa de las Bruixes en Alicante y la Casa dels Caragols en Castellón, todas a mediodía, con el objetivo de reforzar la presión política sobre el Consell.

La presión se traslada a las instituciones

El jueves 14 será una jornada clave en la estrategia sindical, con concentraciones frente a la Conselleria de Educación y las direcciones territoriales. La intención es mantener la visibilidad del conflicto en el centro de la toma de decisiones y evidenciar la falta de acuerdo.

La primera semana de huelga concluirá con una gran manifestación unitaria en València el viernes 15 de mayo, seguida de una asamblea general de valoración por la tarde. Este acto está concebido como una demostración de fuerza del colectivo docente y podría marcar el rumbo del conflicto en función del seguimiento real del paro.

Calendario de movilizaciones de educación
Calendario de movilizaciones de educación

Una huelga con impacto directo en el sistema educativo

El inicio de la huelga indefinida llega en un momento especialmente delicado del curso escolar, con evaluaciones finales, preparación de la EBAU y cierre de programación en marcha. El impacto potencial en la actividad educativa es significativo, especialmente si el seguimiento del paro se mantiene en niveles altos durante la primera semana.

La Conselleria ha reiterado su voluntad de diálogo, pero condiciona cualquier avance a la garantía de evaluación del alumnado de Bachillerato. Este punto se ha convertido en el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo inmediato.

Un conflicto abierto sin horizonte claro

A día de hoy, el escenario sigue abierto. Los sindicatos insisten en que la huelga puede prolongarse durante semanas si no hay avances sustanciales, mientras que el Gobierno autonómico busca evitar el bloqueo total del sistema educativo en la recta final del curso.

Más allá del ámbito estrictamente laboral, el conflicto ha adquirido una dimensión política evidente. La gestión de la educación, la financiación autonómica y el modelo de servicio público están en el centro del debate. La Comunitat Valenciana afronta así una de las mayores crisis educativas de los últimos años, con un desenlace que dependerá tanto de la negociación como del seguimiento real de la huelga en sus primeros días.