La comarca de la Vall d’Albaida ha vivido una mañana de sobresalto tras registrarse varios movimientos sísmicos con epicentro en Ontinyent y Bocairent. Los dos principales terremotos, de magnitud 3,8 y 3,4, se han producido a primera hora del día y han sido percibidos con claridad por la población, que ha compartido su experiencia en redes sociales ante el susto inicial.
Según los datos del Instituto Geográfico Nacional, la actividad sísmica no se ha limitado a estos dos temblores. A lo largo de la madrugada ya se habían detectado varios movimientos de menor intensidad, y tras los principales seísmos se han registrado nuevas réplicas en la zona, lo que ha mantenido la inquietud entre los vecinos durante buena parte de la mañana.
El primer seísmo se ha producido poco después de las siete de la mañana en el entorno de Ontinyent. Minutos después, un segundo movimiento con epicentro en Bocairent ha vuelto a sacudir la zona, generando una sensación de repetición que ha incrementado la alarma.
Durante la noche ya se habían registrado varios temblores de menor magnitud, hasta completar una secuencia sísmica que ha convertido la jornada en una de las más intensas de las últimas semanas en esta área del interior de Valencia. Vecinos de distintas localidades han relatado cómo han notado vibraciones en viviendas, movimiento de objetos e incluso ruidos fuertes.
Sin daños graves pero con seguimiento activo
A pesar de la intensidad con la que se han percibido los temblores, no se han notificado daños personales ni materiales de gravedad. Los servicios de emergencia han recibido varias llamadas de vecinos alertando de lo ocurrido, aunque sin incidencias relevantes.
Los expertos señalan que este tipo de actividad sísmica es relativamente habitual en determinadas zonas de la Comunitat Valenciana, donde existen fallas geológicas activas. En muchos casos, estos pequeños terremotos contribuyen a liberar energía acumulada, reduciendo el riesgo de seísmos de mayor magnitud.












