Las alergias se adelantan en un año en el que se dispararán los casos
¿Cómo diferenciar entre alergia y resfriado?

Con la llegada de la primavera y el aumento de los niveles de polen, es habitual que muchas personas comiencen a notar síntomas respiratorios que pueden generar confusión. Estornudos, congestión nasal o mucosidad son comunes tanto en alergias como en resfriados, pero su origen y evolución son distintos. Saber diferenciarlos es clave para recibir el tratamiento adecuado.

La alergia es una respuesta anómala del sistema inmunitario frente a sustancias del entorno que en condiciones normales no deberían causar ningún daño”, explica la doctora Ana Lainez, jefa de Alergología. Según detalla, se trata de “un error de regulación”, en el que el organismo identifica como peligrosa una sustancia inocua, como el polen o ciertos alimentos, y desencadena una respuesta de defensa desproporcionada.

En el caso de las alergias respiratorias, los síntomas más habituales son muy característicos. “Los pacientes presentan estornudos en ráfaga, picor de nariz, picor de ojos, mucosidad clara y congestión”, señala la especialista. A esto se suman, en algunos casos, síntomas respiratorios de mayor intensidad: “Muchos pacientes refieren que se fatigan, que tienen presión en el pecho o que notan pitidos, especialmente por la noche”.

Frente a ello, el resfriado común tiene un origen infeccioso y presenta un cuadro clínico diferente. “Es un proceso que suele durar unos pocos días, menos de una semana o diez días, y se acompaña de fiebre, cansancio, dolores musculares y mucosidad más verdosa”, indica Lainez. Esta diferencia en los síntomas generales es una de las pistas más claras para distinguir ambas afecciones.

La alergia afecta al sueño y al rendimiento

La evolución en el tiempo es otro factor determinante. “La clave está sobre todo en la evolución”, subraya la doctora. Mientras que la alergia puede prolongarse durante semanas e incluso repetirse cada año en la misma época, el catarro tiene un curso limitado y tiende a resolverse en un periodo corto de tiempo. Además, la alergia no suele cursar con fiebre ni malestar general, a diferencia de los procesos infecciosos.

Este tipo de patologías, especialmente las alergias, tienen además un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes. “Son enfermedades crónicas que afectan al sueño, al rendimiento escolar o laboral y muchas veces al estado de ánimo y a la vida social”, explica la especialista. En el caso de la rinitis o el asma, los síntomas nocturnos pueden alterar el descanso, lo que se traduce en cansancio y menor concentración durante el día.

Por todo ello, desde el Hospital Vithas Valencia Turia insisten en la importancia de un diagnóstico adecuado. Identificar correctamente si se trata de una alergia o de un resfriado permite evitar tratamientos innecesarios y abordar el problema de forma más eficaz. “Un buen diagnóstico y un buen seguimiento por un alergólogo es fundamental para el manejo de cada paciente”, concluye la doctora Lainez.

En una época en la que las alergias respiratorias son especialmente frecuentes, prestar atención a los síntomas y a su evolución puede marcar la diferencia a la hora de cuidar la salud.