El keniano Sabastian Sawe firmó este 26 de abril de 2026 una de las mayores gestas de la historia del deporte al convertirse en el primer atleta capaz de bajar de las dos horas en un maratón oficial. Su 1:59:30 en el Maratón de Londres no solo supone un nuevo récord del mundo, sino que rompe una barrera considerada durante décadas inalcanzable.
El hito, sin embargo, tiene un claro acento valenciano. Sawe inició su camino en la distancia reina en el Maratón Valencia Trinidad Alfonso, donde debutó el 1 de diciembre de 2024 con una victoria y un tiempo de 2:02:05, la mejor marca mundial de aquel año. Ese estreno confirmó el potencial de un atleta que, apenas dos temporadas después, ha redefinido los límites del maratón.

El recorrido de Sawe hasta la cima ha sido progresivo. Tras un paso discreto por distancias más cortas, encontró su lugar en el medio maratón, donde se proclamó campeón del mundo en 2023. Un año después dio el salto definitivo en Valencia, iniciando una progresión que le llevó a dominar el circuito internacional en 2025 con victorias en Londres y Berlín, antes de alcanzar la cima en su cuarto maratón.
Muchas conexiones con Valencia
En Londres, además, el protagonismo volvió a tener conexión valenciana. El etíope Yomif Kejelcha fue segundo con 1:59:41, también por debajo de las dos horas y logrando el récord de su país en su debut en la distancia. Kejelcha mantiene una estrecha relación con Valencia, donde ha ganado en tres ocasiones el Medio Maratón Valencia Trinidad Alfonso, incluyendo una edición con récord del mundo (57:30 en 2024).
No es la primera vez que un récord de esta magnitud encuentra su origen en la capital del Turia: el también keniano, y tristemente desaparecido, Kelvin Kiptum debutó en Valencia en 2020 con 2:01:53, el más rápido de la historia en ese momento, antes de establecer el récord mundial en 2023. La irrupción de Sawe refuerza ese paralelismo y sitúa a la ciudad como punto de partida de dos generaciones que han transformado la prueba.
La evolución del récord y los límites humanos
Desde que el griego Spiridon Louis ganara el primer maratón olímpico moderno en 1896 con 2:58:55, la historia de esta disciplina ha sido una carrera constante contra el cronómetro. En poco más de un siglo se pasó de rozar las tres horas a desafiar la frontera de las dos, culminando ahora con el salto definitivo logrado por Sawe.
El keniano mantuvo en Londres un ritmo medio cercano a 2:50 por kilómetro, así que corrió de forma constante por encima de los 21 km/h. Esto conlleva una exigencia fisiológica extrema sostenida durante más de 42 kilómetros.
A ello se suma el avance tecnológico. Sawe compitió con un calzado de última generación, el modelo Adizero Adios Pro Evo 3, diseñado para maximizar la eficiencia energética y con un peso inferior a los 100 gramos. Este tipo de equipamiento, junto a circuitos optimizados y condiciones climáticas favorables, forma parte del contexto que ha permitido acelerar la evolución del maratón en los últimos años.
Para dimensionar la magnitud del registro, en cuanto ha velocidad y resistencia, hay que fijarse en que pocas especies del reino animal podrían igualar o mejorar la proeza de Sawe . Un caballo entrenado podría sostener velocidades próximas durante una distancia semejante, mientras que especies como el berrendo o el avestruz son más rápidas y podrían sostener ese ritmo durante los 42’195 kilómetros.
Récord también en categoría femenina
La jornada histórica en Londres se completó con otro hito. La etíope Tigst Assefa batió el récord mundial femenino con un tiempo de 2:15:41, mejorando su propia plusmarca y confirmando el excepcional momento que vive el atletismo de fondo.
Su victoria, por delante de las kenianas Hellen Obiri y Joyciline Jepkosgei, completó un doblete de récords que sitúa al Maratón de Londres 2026 como una de las citas más relevantes de todos los tiempos. Un día en el que el maratón, con Valencia como origen simbólico de sus protagonistas, dio un salto definitivo hacia una nueva era.


Récord también en categoría femenina








