La investigación sobre la muerte de un hombre sin hogar localizado en un banco de la avenida Jacinto Benavente de Valencia ha dado un giro radical. Lo que en un primer momento parecía un fallecimiento por causas naturales ha resultado ser un homicidio, tras confirmarse en la autopsia que la víctima murió por una cuchillada.
Según se ha revelado, el hombre, de 55 años, recibió una única puñalada en una zona poco visible del cuerpo que le provocó una hemorragia interna mortal. La lesión pasó desapercibida durante la inspección inicial, lo que retrasó la detección del crimen.
El hallazgo del cuerpo se produjo a primera hora de la mañana, cuando una vecina alertó de la presencia de una persona inmóvil en un banco de esta céntrica vía de Valencia. Los primeros equipos desplazados al lugar no apreciaron indicios de violencia, por lo que inicialmente se consideró una muerte natural.
Sin embargo, la autopsia practicada posteriormente en el Instituto de Medicina Legal reveló la existencia de una herida de arma blanca que había seccionado una arteria, provocando un desangramiento progresivo. La localización y características del corte dificultaron su detección en el primer examen.
Las pesquisas apuntan a que el ataque se produjo de forma sorpresiva, posiblemente mientras la víctima dormía o se encontraba en una situación de vulnerabilidad, lo que explicaría que no pudiera pedir ayuda ni reaccionar a tiempo.
Investigación abierta y búsqueda del agresor
Tras confirmarse el carácter violento del fallecimiento, el caso ha pasado a manos del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, que ha iniciado una investigación para esclarecer lo ocurrido e identificar al autor.
Los agentes están revisando imágenes de cámaras de seguridad en la zona y recabando testimonios que permitan reconstruir las horas previas al suceso. Una de las líneas de investigación apunta a que el agresor pudo actuar sin llamar la atención y abandonar el lugar rápidamente.
Por el momento, se descarta el robo como móvil, ya que la víctima conservaba sus pertenencias. Los investigadores trabajan ahora para determinar si existía algún tipo de conflicto previo o si se trata de una agresión fortuita.















