La dualidad con el Mediterráneo de trasfondo es la seña de identidad de la exposición

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ha presentado hoy una nueva exposición. «Entre el faro y el abismo«, que reúne 30 propuestas de Anna Talens (Carcaixent, 1978) y Mar Guerrero (Mallorca, 1991), que forma parte del ciclo «Territorios en tránsito / Solo dúo: Anna Talens & Mar Guerrero».

Este proyecto se da en colaboración con otras instituciones nacionales e internacionales. “Un artista de otro territorio participa junto a un artista de la Comunitat Valenciana”, ha explicado la directora del IVAM, Blanca de la Torre, sobre el proyecto en el que dialogan la dos creadoras y, además, en el que colaboran diversas instituciones.

Así, la exposición tiene dos sedes y dos momentos expositivos: uno inicial en el IVAM y otro en Es Baluard de Palma de Mallorca a partir del 17 de septiembre del 2026.
“Es una conversación artística que emerge desde dos orillas del Mediterráneo, entendidas como un espacio intermedio compartido, atravesado por historias, prácticas y paisajes comunes”, ha señalado la directora durante la presentación. Al acto también han acudido la comisaria, Alicia Ventura, y las artistas.

Mar y dualidad

La exposición reúne aproximadamente 30 propuestas artísticas, entre las que se
encuentran instalaciones, piezas escultóricas y serigrafías. “La comisaria ha logrado integrar los lenguajes y las materialidades de ambas artistas creando una suerte de coreografía, de danza”, ha matizado Blanca de la Torre sobre la muestra, que se inicia con una gran instalación de espejos a modo de faro de Anna Talens, la cual deja entrever al visitante una falsa sirena, de Mar Guerrero.

Esa dualidad es constante. La exposición se despliega entre la superficie y la profundidad, entre la claridad solar y la oscuridad abisal, de forma que el visitante decide qué recorrido tomar: salir de la luz e ir la oscuridad o desde la oscuridad ir hacia la luz.

“Una siempre os va a llevar a la otra”, ha rematado Alicia Ventura, que también
ha remarcado el trabajo artesanal que subyace en todas las obras de la muestra:
“un volver a la tradición, pero no para mirar atrás, sino hacia el futuro”.

La exposición pretende ser inspiradora y concienciadora sobre el mar, por ello
cierra la muestra una pieza de vídeo que comienza y acaba en el agua. “Es una
exposición con dos lenguajes que confluyen y que nos hablan de futuro, de
resistencia, de ecología, de historia, de ética, de utopía y de fantasía”, ha resumido la comisaria.