
Las Fallas ya no solo mirarán al cielo con incertidumbre, sino con un protocolo claro bajo el brazo. El Ayuntamiento ha activado un plan específico que fija cómo actuar ante lluvias, viento, calor extremo o riesgo de incendios durante los actos falleros. El documento, remitido a todas las comisiones, establece medidas concretas según el nivel de alerta decretado pudiendo llegar a la suspensión total de actividades. La finalidad es blindar la fiesta grande frente a cualquier fenómeno adverso y garantizar que la celebración se desarrolle con la máxima seguridad posible.
El Servicio de Fallas ha trabajado conjuntamente con Bomberos Valencia para definir y concretar el nuevo protocolo de actuación de cara a los actos falleros. Este documento toma como base la Guía de Recomendaciones ante Fenómenos Meteorológicos Adversos de la Generalitat.
El documento detalla cómo proceder y qué medidas deben adoptarse en función de los avisos y alertas por fenómenos meteorológicos decretados por la Generalitat a través del Centro de Coordinación de Emergencias.
«El objetivo es que los actos falleros se desarrollen con la máxima seguridad y que, en caso de que se decrete alguna preemergencia, todos sepan cómo actuar y autoprotegirse, y que los actos se celebren en la medida en que las condiciones climáticas lo hagan posible», ha asegurado el concejal de Prevención y Extinción de Incendios, Protección Civil y Emergencias, Juan Carlos Caballero.
Así funcionarán los tres niveles de alerta en Fallas
El protocolo recoge las medidas a adoptar en función de los niveles de aviso —amarillo, naranja y rojo— por distintos fenómenos meteorológicos como lluvias, viento, olas de calor o de frío, fenómenos costeros e incendios forestales y desde el servicio de Fallas se les notificará a las comisiones a través de JCF.
En el caso de aviso amarillo, se establece un seguimiento de la evolución meteorológica y la revisión preventiva de las infraestructuras falleras. Los avisos naranja y rojo conllevan medidas más restrictivas. En caso de alerta naranja por lluvias, se suspenderán los actos al aire libre y se prohibirá el montaje de nuevas estructuras. Si el aviso alcanza el nivel rojo, se suspenderán todos los actos públicos.

En el caso de alertas por viento, si el nivel es amarillo, se revisarán y reforzarán los anclajes de carpas, escenarios y monumentos falleros, y se limitarán los elementos suspendidos. Con aviso naranja, se paralizará el montaje de las fallas y se suspenderán mascletàs y espectáculos pirotécnicos. Si se decreta alerta roja, se suspenderán todas las actividades en el exterior y se evaluará la seguridad de las estructuras antes de reanudar cualquier acto.
Alertas por incendios y olas de calor
El protocolo también contempla indicaciones específicas ante riesgo de incendios forestales, con especial atención a la supervisión de los espectáculos pirotécnicos. En caso de que la alerta alcance el nivel 3, se suspenderán todas las actividades festivas con fuego y se activará el Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales.
Asimismo, el documento prevé medidas ante olas de calor, como la modificación de horarios para evitar las horas centrales del día, la instalación de puntos de hidratación y el refuerzo de los dispositivos sanitarios.
Caballero ha explicado que con este protocolo, «el Ayuntamiento refuerza la coordinación con el mundo fallero y los servicios de emergencia, apostando por una cultura de la prevención que permita compatibilizar la celebración de las Fallas con la máxima seguridad».
«El objetivo es que comisiones, organizadores y ciudadanía dispongan de criterios claros y homogéneos de actuación ante cualquier preemergencia, garantizando una respuesta ágil, responsable y adaptada a cada nivel de riesgo», ha concluido.














