Operación frío: el plan de Valencia para proteger del invierno a personas sin hogar
Un voluntario de Cruz Roja atiende a una persona sin recursos en la calle durante la pandemia. / Cruz Roja

Pensar en las Navidades es imaginar casas llenas de familiares, mesas repletas de comida y regalos por doquier. Sin embargo, muchas personas están lejos de vivir unas fiestas similares a las que la mayoría recordamos al margen de la pandemia.

Un centenar de personas pasarán las Navidades en dos albergues de Valencia. Así lo ha anunciado Casa Caridad quien ha tenido que adaptar sus instalaciones y servicios a las necesidades del coronavirus. Por un lado han mantenido el servicio de comedor para las personas albergadas en sus centros de Pechina y Benicalap; y por otro, han habilitado un sistema de reparto de kit de alimentos semanales para aquellas personas que acudían al comedor antes de la Covid-19 y que ahora por seguridad no pueden acceder.

Las 100 personas que se alojan en Casa Caridad de Pechina y Benicalap reciben a diario servicios básicos de alimentación, higiene y actividades formativas. Además, los espacios están adaptados para ofrecer todas las medidas sanitarias de la pandemia.

A día de hoy, el comedor social está dividido para dar cabida a la población en situación de calle. Dentro del albergue de Pechina se han creado dos circuitos de entrada diferenciados para ofrecer este servicio. Allí también se facilitan mascarillas y gel y se toma la temperatura a todas las personas que acceden.

En estas fechas, las personas alojadas en los albergues tendrán una serie de actividades con motivo de esta época. Casa Caridad ha organizado talleres de postales navideñas, decoración de instalaciones o elaboración de árboles de Navidad, entre otros. También contarán con menús especiales para las fechas clave de Navidad con sopa de marisco, codillo al horno con patatas panaderas, cordero asado, pudding y dulces navideños, entre otros platos.

600 PERSONAS RECIBEN EL KIT DE ALIMENTOS PARA NAVIDAD

Como se ha señalado, Casa Caridad reparte semanalmente kits de alimentación a 600 personas aproximadamente. La bolsa pesa entre 15-20 kilos, dependiendo del núcleo familiar, y contiene productos frescos y perecederos. Para estas Navidades, las bolsas contarán con alimentos típicos de las fechas: uvas de la suerte, dulces, etc. para que puedan celebrarlas en su recurso habitacional de forma segura.

Aseguran que cada semana aumenta el número de persona que acuden a pedir ayuda. Principalmente son ciudadanos y familias establecidas desde hace años en Valencia y, sobre todo de Sudamérica. La mayoría de ellos han perdido el trabajo o tienen empleos muy precarios. También acuden en busca de ayuda autónomos, parados, personas que no han cobrado el ERTE, etc.

La ayuda de alimentos que se ofrece siempre va acompañada de una intervención social. Se busca que las personas y familias necesitadas puedan utilizar sus escasos medios económicos para sufragar los gastos de su vivienda evitando entrar en el circuito de personas sin hogar.