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El regidor de Cultura Festiva, Pere Fuset tuvo que comparecer ayer para explicar la polémica creada alrededor de la encuesta que desde Junta Central Fallera hizo llegar a toda la comunidad festiva de la ciudad. Para Fuset, el cuestionario tenía el objetivo de saber cómo son, que quieren y cómo piensan los falleros de base”.

Pero la controversia apareció cuando algunos falleros criticaron el contenido de algunas de las preguntas que trataban temas ideológicos o preguntaban por la gestión del alcalde de Valencia, Joan Ribó. Gil Manuel, coordinador del Plan Estratégico de las Fallas ha salido en defensa y ha afirmado que estas mismas preguntas ya se han realizado en años anteriores.

Por su parte, el regidor del PP Félix Crespo no ve con buenos ojos la gestión de Fuset al frente del máximo órgano fallero de la ciudad y le ha recriminado que “quiere imponer un modelo de fiesta que nadie le ha pedido”.

A pesar de todo, Pere Fuset ha sacado pecho y ha asegurado que el mundo fallero tenía ganas de ser preguntado y que la participación ha rondado el 99 por ciento.