Valencia creará nuevas zonas de sombra para hacer frente al calor extremo
Recreación con IA de los toldos que se colocarán en la plaza de España.

Las olas de calor cada vez son más frecuentes, más intensas y más duraderas. Tras un mes de julio marcado por temperaturas extremas y varios avisos de nivel rojo, el Ayuntamiento de Valencia ha decidido acelerar la adaptación de la ciudad a este nuevo escenario climático con una medida que los vecinos llevan tiempo reclamando: crear más espacios de sombra en la vía pública.

La alcaldesa, María José Catalá, ha anunciado que a partir del próximo lunes comenzará la instalación de dos nuevas zonas de sombra en la plaza de España y la plaza de América, dos de los puntos con mayor tránsito peatonal de la ciudad. La actuación será el primer paso de una estrategia más amplia para hacer frente al incremento de las temperaturas y mejorar el confort térmico de vecinos y visitantes.

El anuncio se ha realizado durante la visita a las obras de reurbanización de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, un proyecto que el consistorio presenta como un ejemplo del nuevo modelo urbanístico que quiere implantar en Valencia, basado en más vegetación, aceras más amplias y espacios preparados para soportar los episodios de calor extremo.

La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, visita las obras de Pérez Galdós junto al concejal de Urbanismo, Juan Giner.

Un plan para que la ciudad gane sombra

La creación de estas dos nuevas zonas de sombra no será una actuación aislada. La alcaldesa ha explicado que el Ayuntamiento ya ha encargado un estudio para analizar dónde resulta más necesario incorporar este tipo de estructuras en el conjunto de la ciudad.

Catalá ha asegurado que «hemos vivido un mes de julio bastante atípico, muy caluroso, un calor que posiblemente ha venido para quedarse, y por eso las ciudades somos conscientes de que los proyectos urbanos van a tener que ganar en espacios de sombra, en arbolado, en zonas verdes y en calidad«.

Asimismo, ha explicado que las plazas de España y de América han sido elegidas por tratarse de espacios donde confluyen diariamente miles de personas y funcionan como importantes nodos de conexión urbana. Según ha señalado, «se trata de un primer paso, un pequeño paso, para un proyecto mucho más ambicioso que ya hemos encargado para toda la ciudad».

El objetivo pasa por adaptar progresivamente Valencia a un contexto climático en el que los episodios de calor intenso serán cada vez más habituales.

Pérez Galdós, ejemplo del nuevo urbanismo

La apuesta por combatir el calor también se refleja en la transformación de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, una de las mayores actuaciones urbanísticas actualmente en ejecución en la ciudad.

El proyecto incorpora más de 600 nuevos árboles, repartidos en 6.800 metros cuadrados de zonas verdes, y conservará alrededor del 90% de las palmeras que ya existen en la mediana. Además, se crearán tres grandes corredores vegetales —uno en cada acera y otro en la mediana— equipados con sistemas de drenaje sostenible que favorecerán la reducción de la temperatura ambiental.

Nueva parada de autobús instalada en Pérez Galdós.

La actuación también ampliará considerablemente el espacio reservado para los peatones. En algunos tramos, las aceras pasarán de apenas 1,40 metros de anchura a alcanzar hasta siete metros, mejorando tanto la accesibilidad como el confort durante los meses de verano.

A ello se añadirán tres nuevas áreas de juegos infantiles, con una superficie conjunta de más de 800 metros cuadrados, y un pavimento fonoabsorbente que reducirá tanto el ruido del tráfico como las emisiones asociadas a la circulación.

Las obras de Pérez Galdós-Giorgeta continúan avanzando y el Ayuntamiento mantiene la previsión de reabrir la avenida al tráfico coincidiendo con la vuelta al colegio en septiembre. La finalización completa del proyecto está prevista para el 16 de diciembre, una vez concluya la plantación del arbolado y se instale el mobiliario urbano.