Así es la 'prisión VIP' donde Ábalos cumplirá condena
José Luis Ábalos cumplirá 24 de prisión en Soto del Real (Madrid).

La condena de 24 años y tres meses de prisión impuesta a José Luis Ábalos por el Tribunal Supremo en el marco del caso mascarillas ha vuelto a situar el foco sobre el futuro penitenciario del exministro de Transportes. Tras conocerse la sentencia que le considera responsable de delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, una de las preguntas que más interés ha despertado es dónde cumplirá su pena.

El sitio en el que vivirá Ábalos es Soto del Real, de hecho ya reside allí desde el pasado mes de noviembre. Se trata de uno de los centros penitenciarios más conocidos del país y popularmente bautizado desde hace años como la «cárcel VIP» por la larga lista de políticos, empresarios y personajes mediáticos que han pasado por sus instalaciones.

Ubicada en la Comunidad de Madrid y oficialmente denominada Centro Penitenciario Madrid V, Soto del Real fue inaugurada en 1995 con una filosofía diferente a la de otras prisiones españolas de la época. El complejo fue concebido para combinar seguridad y reinserción, incorporando instalaciones poco habituales en el sistema penitenciario español.

Una prisión con piscina, gimnasios y más de mil celdas

La imagen tradicional de una cárcel dista bastante de la realidad de Soto del Real. El recinto dispone de más de un millar de celdas distribuidas en 14 módulos residenciales, además de espacios específicos para ingresos, enfermería o aislamiento. Cada módulo funciona prácticamente como una pequeña unidad independiente con patio, comedor, salas comunes y zonas deportivas.

Entre las instalaciones destacan una piscina, gimnasios, pistas deportivas y espacios destinados a la formación y actividades ocupacionales. Los internos también tienen acceso a biblioteca, talleres y programas educativos orientados a la reinserción social.

Las celdas rondan los diez metros cuadrados y cuentan con baño propio, ducha, mobiliario básico y litera. Además, los reclusos pueden adquirir determinados artículos autorizados a través del economato, incluida una televisión homologada para uso penitenciario de unas 24 pulgadas.

Así transcurre un día en Soto del Real

Más allá de sus instalaciones deportivas y su fama de prisión para internos mediáticos, la vida en Soto del Real está marcada por una rutina estricta que apenas deja margen para la improvisación. Todos los reclusos siguen horarios muy definidos, supervisados por funcionarios y adaptados a las actividades asignadas dentro de cada módulo.

La jornada comienza a las 7:30 horas con el recuento matinal y la apertura de las celdas. Tras el aseo y la limpieza obligatoria de los habitáculos, los internos acceden a las zonas comunes para desayunar. A partir de ese momento arranca el horario dedicado a talleres formativos, programas educativos, trabajos internos o actividades ocupacionales.

La comida se sirve alrededor de las 13:30 horas y da paso a un periodo de descanso incluyendo tiempo para dormir la siesta antes de retomar la actividad durante la tarde. En esta franja los presos pueden participar en cursos, acudir a la biblioteca, realizar actividades culturales o utilizar las instalaciones deportivas autorizadas por el centro.

Piscina exterior de Soto del Real.

La cena suele servirse a partir de las 19:30 horas y, poco después, los internos regresan a sus módulos. El cierre de las celdas se produce al final de la jornada, cuando concluyen todas las actividades programadas.

Además de las comunicaciones telefónicas autorizadas semanalmente y las visitas reguladas por Instituciones Penitenciarias, los reclusos tienen acceso a programas de reinserción, asistencia religiosa y actividades deportivas supervisadas. Un día a día muy alejado de la libertad, pero que busca combinar la seguridad penitenciaria con la preparación para una futura reincorporación a la sociedad.

De Bárcenas a Rato: los nombres ilustres de Soto del Real

La etiqueta de «cárcel VIP» no procede tanto de sus instalaciones como de los perfiles de algunos de sus internos más conocidos. Por sus módulos han pasado figuras relevantes de la política y la economía española como Rodrigo Rato, Luis Bárcenas, Mario Conde, Miguel Blesa o Ignacio González. También ingresaron en este centro varios dirigentes independentistas catalanes procesados por el procés como Jordi Sànchez Oriol Junqueras, además de empresarios implicados en grandes causas de corrupción como José María Ruiz Mateos.

La lista se amplía con nombres vinculados a investigaciones recientes de gran repercusión mediática, lo que ha contribuido a reforzar la imagen pública de Soto del Real como el destino habitual de los grandes casos políticos y económicos del país.

Ahora Ábalos pasará de ocupar uno de los cargos más relevantes del Gobierno a integrarse en la rutina diaria de un centro penitenciario que, pese a sus comodidades comparativas, continúa funcionando bajo las mismas normas y restricciones que cualquier otra prisión española.