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Un eclipse lunar, una luna de sangre y una luna azul, un fenómeno que hacía 150 años que no podíamos ver, la próxima vez que podremos disfrutarlo será en enero de 2037. La Superluna de este 31 de enero se aprecia más grande por un efecto por la cercanía del satélite a la Tierra que es ahora de 360.000 kilómetros, al tener forma elíptica y no circular se produce este fenómeno. El cielo de Valencia ha sido un buen lugar para poderlo apreciar, aunque con alguna nubosidad, sin necesidad de telescopios, a simple vista mirando al cielo.