El profesorado no universitario de la Comunitat Valenciana iniciará una huelga indefinida a partir del próximo 11 de mayo, tras acordarlo en una multitudinaria asamblea telemática convocada por los principales sindicatos del sector. La decisión llega después de meses de negociaciones sin acuerdo con la Conselleria de Educación y en un momento clave del curso escolar: su recta final.
La convocatoria, impulsada por STEPV, UGT, CCOO y CSIF, busca aumentar la presión sobre el Consell para forzar una negociación que permita mejorar tanto las condiciones laborales como las retribuciones del colectivo docente.
Un inicio avalado por el profesorado
La fecha del 11 de mayo no es casual. Fue la opción más respaldada en una encuesta en la que participaron cerca de 10.000 docentes, de los cuales más del 38% se decantó por comenzar ese día el paro indefinido, frente a otras alternativas como el 25 de mayo.
El respaldo a la movilización va más allá de la elección de la fecha. Según los datos sindicales, el 77% del profesorado estaría dispuesto a secundar la huelga en algún formato, mientras que más de la mitad asegura que podría mantenerla al menos durante dos semanas. Además, un 28% afirma que participaría “todos los días que sean necesarios”.
Reivindicaciones económicas y laborales
Entre las principales demandas del profesorado destaca una subida salarial de entre 300 y 500 euros mensuales, con el objetivo de acercar sus retribuciones a la media estatal. A esta petición se suman otras como la reducción de ratios en las aulas, la cobertura de sustituciones desde el primer día de baja, la ampliación de plantillas o el reconocimiento de determinados complementos salariales.

Calendario de movilizaciones
En principio, la huelga indefinida no será la única protesta en el ámbito educativo valenciano en las próximas semanas. Los sindicatos han anunciado un calendario de movilizaciones que incluirá manifestaciones —con especial protagonismo en València— y nuevas asambleas para organizar y evaluar el seguimiento del paro.
Además, otros colectivos del sector educativo también han convocado movilizaciones paralelas. Entre ellas, destaca la huelga del personal de comedores escolares prevista para el 4 de mayo, así como las protestas en el ámbito de la educación infantil, que reclaman mejoras específicas para el tramo de 0 a 3 años.
El inicio de la huelga en mayo sitúa el conflicto en un momento especialmente sensible, con el curso escolar entrando en su fase final. Los sindicatos reconocen que la medida supone un “gran sacrificio” para el profesorado, pero insisten en que existe un alto grado de concienciación y movilización dentro del colectivo.

Reivindicaciones económicas y laborales











