La viuda negra de Patraix, condenada a más de veinte años de prisión
Maje y Salva.

El juez del caso Maje ha condenado a la viuda negra de Patraix, María Jesús M.C., con una pena de 22 años de cárcel por el asesinato a su esposo Antonio Navarro el 16 de agosto de 2017. Su amante y cómplice, Salvador R.L., deberá cumplir con 17 años de prisión por ser el autor material del crimen.

Así lo ha dictado el presidente del tribunal responsable del juicio celebrado en Valencia. Éste tuvo lugar el pasado mes de octubre y se realizó con un jurado popular. Dicho jurado emitió su veredicto por unanimidad tras seis horas de deliberación que terminaron declarando a Maje y Salvador como culpables.

Para la fijación de las penas, el magistrado ha aplicado para Maje el agravante de parentesco. Además, en el caso de Salva se ha considerado como atenuante la colaboración con la justicia. Al margen de los años de prisión, los condenados deberán indemnizar conjuntamente a la familia del fallecido. La cifra a pagar asciende a 250.000 euros para la pareja.

LA VERDADERA HISTORIA DEL CASO MAJE EN PATRAIX

Para narrar la verdad sobre el caso nos remitimos al relato de la acusación publicado en 2019. En él se explica que la acusada se casó con el ingeniero Antonio Navarro en septiembre de 2016. Según el documento, en ese momento Maje ya mantenía relaciones «afectivas y sexuales» con Salvador. Todo ello, «sin conocimiento ni consentimiento de su esposo».

Ambos trabajaban en el mismo hospital, él como auxiliar y ella como enfermera. La relación creó en Salvador «una situación de intenso enamoramiento y dependencia emocional hacia la acusada».

Fue en julio de 2017 cuando Maje decidió matar a su marido. Para ello, ésta convenció a Salvador de que su situación era insostenible. A lo largo de los encuentros, María Jesús había hecho partícipe al acusado de los problemas que decía tener con su esposo, incluyendo episodios de violencia. Esto les llevó a ambos a planificar un crimen que se ejecutaría el 16 de agosto de 2017.

LAS HORAS ANTES DEL CRIMEN DE LA VIUDA NEGRA

En los días previos a la fecha acordada, el acusado se ausentó de Valencia con su familia, éste estaba casado y tenía una hija. En el caso de Maje, la noche anterior envió un Whatsapp a su marido. En él explicaba que estaría de guardia en el hospital y dejaría libre la plaza de aparcamiento en el garaje.

De ese modo se aseguró de que él aparcara en el lugar en donde, a la mañana siguiente, le estaría esperando su cómplice: Salvador. En lugar de estar en el hospital de guardia, la acusada durmió esa noche con otro de sus amantes.

A la mañana siguiente, siguiendo el plan convenido con la acusada, Salvador entró en el garaje de la pareja en Patraix. Cuando Antonio acudió a la plaza para recoger su coche se vio sorprendido por el ataque del acusado. Éste salió de su escondite, le abordó rápida y sorpresivamente esgrimiendo el cuchillo y, estando frente a él, se lo clavó repetidamente en seis ocasiones. Las heridas eran mortales y Antonio falleció poco después.