La Valencia paranormal: los tenebrosos fantasmas que habitan la ciudad

La capital del Turia fue famosa en 1915 por localizarse el primer poltergeist de España, además de contar con otras leyendas de terror

fantasmas
Fachada principal de La Cigüeña.

Con la llegada del día de Todos los Santos es inevitable hablar de muertes, brujas y fantasmas, todos los ingredientes para una buena historia de terror que en algunos casos puede llegar a traspasar la realidad y es que, aunque la tierra de la magia por excelencia es Galicia con sus famosas ‘meigas’, Valencia no se queda atrás en lo que respecta a las historias de fantasmas.

LA DAMA ROSA, LA MUJER QUE LLORA EN LA CIGÜEÑAResultado de imagen de la cigueña valencia

El antiguo hospital maternal La Cigüeña es conocido por ser una de las clínicas con más casos de niños robados en la década de los 70 pero también por albergar a uno de los fantasmas más famosos de la ciudad, un espíritu que ha provocado el temor de más de algún funcionario valenciano.

Según narra la historia, solo dos mujeres murieron en la clínica durante su funcionamiento. Una de ellas lo hizo unas horas después de dar a luz un niño que falleció al nacer, una mujer que desde entonces vaga antes de cada amanecer por los pasillos que separaban su habitación de las incubadoras.

Aunque no existe constancia de que alguien la haya visto sí que hay testigos que verifican la presencia de un espíritu: luces que se encienden y apagan solas, alarmas que se disparan solas, ruido de tacones con el edificio vacío, sillas que salen despedidas o llantos de una madre en busca de su hijo.

Fue cuando el edificio pasó a ser sede de diversas consellerias cuando empezaron a notarse estos sucesos, el más llamativo el sucedido a un vigilante nocturno que notó como una fuerza lo atravesaba hasta en tres ocasiones. Tras eso, bajó a la planta baja donde escuchó el movimiento de un ascensor que descendía. Sin embargo, al parar y abrir las puertas la cabina se encontraba vacía.

Resultado de imagen de plaza del esparto 5 valencia
Portal de la Plaza de Esparto, 5 de Valencia.

EL DUENDE DE ESPARTO, EL PRIMER POLTERGEIST DE ESPAÑA

Nos trasladamos a la Valencia de 1915, concretamente al actual número 5 de la plaza del Esparto (antiguamente era el número 7) un punto que se hizo famoso llenando periódicos de la época por ocurrir sucesos inexplicables como ruidos extraños, gritos de desesperación o lamentos.

El Duende de Esparto es el nombre que recibió este misterioso fantasma, al que la prensa también llamaba como «la casa de tócame roque», que llegó a ser investigado por la policía. Los agentes no llegaron a encontrar ninguna evidencia del origen de los fenómenos paranormales que llegaron a reunir a centenares de valencianos en sus inmediaciones hasta provocar que los servicios de emergencia acordonasen la zona en diversas ocasiones.

Resultado de imagen de Casa de la Misericòrdia valencia
Fachada principal de la casa de La Misericordia de Valencia.

EL FANTASMA DE LA MISERICORDIA

El antiguo orfanato de la ciudad es otro de los puntos clave de la Valencia paranormal. Ruidos extraños, sonidos incomprensibles y llantos de niños son algunos de los sucesos que han ocurrido entre estas paredes que actualmente acogen la sede de la UNED .

Personal de limpieza y de seguridad se niegan a trabajar durante la noche en este edificio valenciano donde también se ha asegurado la presencia del espíritu de un niño cuya silueta pudo verse ensombrecida en uno de sus ventanales. Esto ocurrió en 2009 cuando la esposa del entonces vigilante se acercó una madrugada para darle a este un juego de llaves que había perdido y vio a un menor saludando desde el tercer piso, hora en la que el edificio estaba cerrado y vacío de estudiantes.

En estos alrededores se han producido además muertes de lo más macabras como la defunción de un antiguo alumno que se precipitó de una ventana destrozándose el cráneo tras golpearse con una bola de bronce; otro niño ahogado en la piscina durante la noche; o los casos de gripe que se registraron en los años 60 y provocaron la muerte de numerosos niños además del padre Martín Millet.