Cómo preparar turrón casero de Jijona en cinco sencillos pasos

Sorprende a tus invitados siguiendo nuestra sencilla receta para elaborar uno de los dulces más tradicionales de la Comunitat Valenciana.

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turrón

Qué sería de la Navidad sin el turrón, ¿verdad? Este dulce típico es uno de los pilares de nuestra dieta navideña, y a él le debemos miles de entretenidas sobremesas en familia. No puede faltar en ningún hogar, y tanto es así que hemos pensado que quizás te resulte útil preparar el tuyo propio. ¿Te atreves? ¡Sigue nuestra sencilla receta y sorprenderás a todos tus comensales!

Ingredientes para preparar el turrón blando o de Jijona:

  • 50 gr. de avellanas tostadas sin piel (opcional, puedes poner más almendras si prefieres)
  • 300 gr de almendras tostadas sin piel
  • 200 gr. de miel
  • 200 gr. de azúcar glass
  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharadita de canela en polvo (opcional)

Proceso de elaboración:

En primer lugar, en caso de no haber conseguido las almendras y las avellanas sin piel, comienza pelándolas. Acto seguido deberás triturarlas hasta casi reducirlas a polvo. Una advertencia: si las mueles demasiado tiempo comienzan a ponerse aceitosas, y tampoco queremos eso.

Una vez trituradas, procede a calentar el azúcar y la miel en una olla de tamaño reducido y déjala cociendo hasta observar que el azúcar se haya disuelto por completo.

A continuación, vierte el líquido resultante en un recipiente junto a la yema de huevo y los frutos secos triturados anteriormente, empieza a revolver la mezcla y ve espolvoreando poco a poco canela en polvo sobre ella. Asegúrate de mezclar concienzudamente todos los ingredientes y sé paciente: este proceso puede tomar algunos minutos hasta lograr una consistencia uniforme. Algunas optan por realizar este proceso en una olla a fuego lento. Si decides ser una de ellas, cuidado: es muy fácil que la mezcla se te acabe pegando.

Deposita todo el preparado en un molde rectangular con papel encerado de poca profundidad (así conseguiremos darle al turrón su forma rectangular característica), coloca sobre él algo que tenga bastante peso (esto hará que el turrón vaya cogiendo forma y se vaya adaptando al molde), mételo en la nevera y olvídate de él por un par de días. Llegados a este punto, el proceso ha acabado: te has convertido en un hacedor/a oficial de turrones. Ahora tan solo te quedará abrir el frigorífico pasadas 48 horas y disfrutar de tu estupendo dulce.

¡Ñam!

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