Es uno de los edificios más emblemáticos de toda la ciudad. Con más de noventa años de historia, el Mercado Central de Valencia cuenta actualmente con más de 1.200 paradas. También conocido como La catedral de los sentidos, cualquiera puede encontrar una gran variedad de productos en él. Carnes, embutidos, mariscos, frutas, verduras, pescado… son solo algunos de los productos que ofrece el mercado, además de las paradas de souvenirs de la ciudad.

Este edificio es el más grande de toda Europa en cuanto a productos frescos. Es más, su lema refleja a la perfección qué servicio ofrece: frescura, calidad, sabor y sostenibilidad. Como indican los responsables de las muchas paradas del mercado, los clientes pueden encontrar todo aquello que buscan.

La gerente del mercado, Cristina Oliete, destaca que si no lo encuentras en el Mercado Central es que no existe. Además de la calidad y variedad que ofrece, este bazar abastece tanto a importantes restaurantes como al consumo doméstico.

Entre los servicios del mercado destacan los carros de autoservicio, el aparcamiento, el repeso o una sala de lactancia. Pero si hay algo que da comodidad a los clientes es el servicio a domicilio. Lleva más de veinte años en funcionamiento y abastece a toda Europa. Así, cualquier persona puede disfrutar de productos naturales del propio entorno de Valencia, donde la clave se encuentra en la frescura, la calidad y la proximidad.