El Ayuntamiento de Valencia obligará a limpiar los orines de los perros
Campaña de concienciación sobre la limpieza de los orines de los perros.

La nueva Ordenanza de Convivencia de Valencia obligará a los dueños de perros a recoger los excrementos y limpiar los orines de sus mascotas en la vía pública. Así lo recoge el borrador del documento que la concejalía de Protección Ciudadana está redactando y que pretende aprobar próximamente.

En él se reservan dos capítulos para regular salud pública y salubridad. Además, se indica que los propietarios deberán velar por el uso de espacios adecuados para estas deposiciones y su uso será preferente.

Para que esto se cumpla, la norma contempla la obligación de que los propietarios deban disponer siempre de dos bolsas para recoger deposiciones y una botella de agua para limpiar los orines por cada animal. La Policía Local podrá pedir a los propietarios que les muestren este material.

El no llevar las bolsas y la botella de agua, al igual que el no recoger y limpiar los excrementos, será considerada una falta leve. Esto supondrá que la multa podrá ascender hasta los 750€. La gravedad será mayor cuando se trate de espacios infantiles, de gran concurrencia o de valor histórico.

Con esta norma, el consistorio pretende dar respuesta a una vieja demanda vecinal. Y es que desde hace años las Asociaciones de Vecinos piden que se regule este aspecto. Hasta ahora que los perros orinasen en farolas, vía pública o incluso en los coches aparcados no podía ser multado.

PROHIBIDO DEFECAR, MICCIONAR O ESCUPIR EN LA CALLE

Pero el texto que se está preparando no solo habla de los animales. Desde el departamento dirigido por Aarón Cano, concejal de Protección Ciudadana, también se prohibirá que las personas hagan necesidades fisiológicas en la vía pública. Por este motivo, defecar, miccionar o escupir en la calle será una falta leve.

En este caso se plantean dos excepciones. Por un lado, sufrir una enfermedad acreditada que justifique el hecho. Por otro, alguna circunstancia extraordinaria que debe ser justificada. Al igual que en el caso de los canes, la falta se agravará cuando se produzca en espacios concurridos, en presencia de menores o en el entorno de edificios administrativos y monumentos.