El Ángel que pide silencio en el cementerio de Valencia

El historiador Rafael Solaz nos ofrece una visión artística del campo santo a través de unas rutas que muestran sus rincones más curiosos.

En el día de Todos los Santos, el cementerio se llena de familiares que acuden a honrar y recordar a las personas que ya no están. El campo santo de Valencia, construido en 1807 ofrece todo un sinfín de secretos que muchos valencianos desconocen. Entre sus tumbas se encuentran las de personajes tan ilustres que han marcado la historia de la ciudad.

Uno de los panteones del Cementerio de Valencia.

Vicente Blasco Ibáñez también descansa en el cementerio general. El autor de ‘Cañas y barro’ murió en Francia pero sus restos fueron trasladados a su Valencia. Un hecho que tienen en común el escritor y Sorolla.

El cementerio general de Valencia fue obra de los arquitectos municipales Cristóbal Sales y Manuel Blasco y su estilo es neoclásico. De entre todos los panteones y esculturas, destaca el Ángel de la familia Burriel, más conocido como el Ángel del Silencio y que es el que pide respeto por lo que allí descansan.

Este lugar de recogimiento y oración es un museo al aire libre de indudable valor arquitectónico al que se puede acceder para admirar las numerosas obras de arte ecléctico que posee en su interior.