BIOPARC Valencia ha comunicado la muerte de Negombo, uno de sus animales más emblemáticos y el leopardo de Sri Lanka más longevo del parque. El ejemplar, un macho de casi 22 años, ha fallecido tras practicársele la eutanasia debido a un deterioro progresivo de su estado de salud en los últimos meses.
Según han explicado desde el parque, el equipo veterinario detectó diversas patologías crónicas propias de su avanzada edad que afectaban de forma significativa a su calidad de vida. Tras un seguimiento intensivo y ante un proceso irreversible, se optó por esta decisión con el objetivo de evitarle sufrimiento.
Una vida clave para la conservación de la especie
Negombo llegó a Valencia en 2009 procedente de un zoológico francés y desde entonces ha sido una figura destacada dentro del programa europeo de conservación del leopardo de Sri Lanka, una subespecie en peligro de extinción. Su papel fue fundamental dentro de este proyecto coordinado, ya que formó parte de un grupo reproductor junto a otras hembras con las que contribuyó a la continuidad genética de la especie en diferentes instituciones.
Además de su importancia en la cría controlada, el leopardo ha permitido acercar al público la realidad de estos grandes felinos y las amenazas que afrontan en su hábitat natural, fomentando la concienciación sobre la necesidad de proteger la biodiversidad.
Negombo ha superado ampliamente la esperanza de vida habitual de esta especie en libertad, situada entre los 10 y 12 años, lo que le convirtió en uno de los leopardos más longevos de los zoológicos europeos. Desde BIOPARC destacan que este hecho refleja la calidad de los cuidados recibidos durante toda su estancia.
El impacto emocional en el equipo
La pérdida ha supuesto un duro golpe para los profesionales del parque, que han convivido con el animal durante más de una década. Desde la dirección subrayan el fuerte vínculo generado con el paso de los años y el compromiso constante por garantizar su bienestar, especialmente en su etapa final.
Pese a este fallecimiento, BIOPARC Valencia mantiene su implicación en los programas internacionales de conservación y ya trabaja en la futura incorporación de un nuevo ejemplar que permita continuar con la labor de protección de esta especie amenazada.














