La escritora valenciana Elisabeth Benavent ha presentado en València su nueva novela, Una niña buena, una obra con la que se aleja del romance que ha marcado buena parte de su trayectoria literaria y se adentra en una historia de caída, reconstrucción y segundas oportunidades.
Benavent acudió a la capital valenciana para encontrarse con sus lectores en una firma de libros celebrada en El Corte Inglés de la calle Colón, donde compartió detalles sobre esta nueva novela y reflexionó sobre el proceso creativo que hay detrás de cada libro.
Durante el encuentro, la autora destacó la importancia de ese contacto directo con el público, al considerar que da sentido real al trabajo que desarrolla en solitario. “Estar aquí es un poco aterrizar las cosas porque al final somos gente que trabaja en su casa”, explicó, al tiempo que restó glamur al oficio de escribir al asegurar que “trabajamos en chándal en casa” y que las redes sociales pueden ofrecer una visión distorsionada de esa realidad.
Para Benavent, el encuentro con quienes leen sus novelas tiene un valor especial porque, como ella misma afirmó, “encontrarte con el lector lo aterriza, aterriza la historia porque el lector siempre la completa”.
Una lectura sin edad ni etiquetas
La escritora valenciana también aprovechó su visita a València para reivindicar una forma de entender la lectura sin barreras generacionales ni etiquetas. “Estoy muy contenta de que me lean jóvenes y mayores”, aseguró.
Benavent defendió además que “la lectura es transgeneracional, que no tiene género” y lanzó un mensaje claro a los lectores: “Lo que el lector debe hacer, da igual la edad, da igual el género, es ir a la librería, acercarse, ser curioso, dar la vuelta al libro, leer la sinopsis y llevarse a casa aquel que más le intrigue”.
Una niña buena, la historia de una caída y una segunda oportunidad
Sobre su nueva novela, Elisabeth Benavent explicó que Una niña buena cuenta la historia de Julia Casanovas, “una actriz caída en desgracia por las malas decisiones de su manager y madre”, que recibe “de manos de un desconocido una nueva oportunidad para empezar a tomar las decisiones por sí misma”.

Con esta premisa, la autora construye una historia que se aleja de los códigos románticos que la han acompañado hasta ahora y pone el foco en la reconstrucción personal de una protagonista obligada a recuperar el control de su vida.
“Uno se sienta a escribir con el mismo miedo que en el primero”
Preguntada por su proceso creativo, Benavent confesó que, pese a su consolidada trayectoria, cada libro sigue suponiendo un reto similar al del inicio.
“Uno se sienta a escribir siempre con el mismo miedo y casi la misma ilusión que en el primero”, afirmó la escritora, quien reconoció que escribir va mucho más allá de una profesión.

La autora valenciana dejó la valoración final de esta nueva etapa en manos de sus lectores, aunque Una niña buena ya supone un giro evidente dentro de una carrera literaria marcada hasta ahora por el éxito de la novela romántica.













