El truco para mejorar el terreno de la huerta de Valencia. El proyecto BioSoilutions tiene como finalidad la mejora de la degradación del suelo mediante la valorización de residuos orgánicos. La ciudad se ha convertido en un área demostrativa a modo de Living Lab o laboratorio. El objetivo es abordar el reto de la mejora de la calidad de nuestro suelo, probando fertilizantes circulares. Material que ha diseñado el proyecto, los cuales pueden repercutir en lograr una agricultura y, por tanto, una alimentación, más sostenible.
En este contexto, el proyecto piloto en València ha empezado a probar estos fertilizantes mejoradores del suelo. Usando para su elaboración distintos residuos orgánicos, como sangre animal del matadero de Mercavalencia, Frass de mosca (deyecciones). También dos compuestos químicos (N-estruvita y K-estruvita) provenientes de aguas de lavado de la industria de la patata.
El alumnado del IES La Garrigosa ha participado en un taller de testeo de uno de estos fertilizantes en la huerta valenciana. El objetivo es la lucha contra la degradación del suelo y la mejora de su calidad. BioSoilutions ha permitido además crear estos espacios de cocreación que involucran a toda la cadena de valor, desde agricultores y centros de investigación. También a empresas, emprendedores, la industria de fertilizantes e incluso implicar en talleres de formación a los estudiantes de agricultura.
Además de en València, se han creado otros dos Living Lab en el marco de proyecto, los cuales también están en funcionamiento otras en Murcia y en Bélgica













